RESOLUCIÓN 879: “CUANDO DATOS MATA RELATO”

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La Resolución 879, publicada durante el brindis del 24 de diciembre en el Boletín Oficial, no solo buscó disminuir el supuesto daño que la competencia, hoy las low cost, le pueden infligir a Aerolíneas Argentinas en sus resultados económicos, sino también identificar un enemigo externo a quien responsabilizar por sus malos resultados. No soy yo, sos vos.  Ahora son las low cost, pero la historia se repite desde la aparición de un competidor a fines de los ‘50, como ALA y Austral, luego fusionadas en Austral Líneas Aéreas, del empresario Willy Reynal.

Lo que está claro, es que el problema de Aerolíneas Argentinas, en cuanto a resultados económicos, no es por una compañía, ni varias, ni siquiera por un modelo de negocio, sino lisa y llanamente por su incapacidad para competir. Una aerolínea técnicamente bien plantada, pero carente de la eficiencia y mentalidad necesaria para enfrentar a la competencia tanto en cabotaje como a nivel internacional. De hecho, en toda su historia (71 años), jamás Aerolíneas ha mostrado un balance positivo. Perdón, salvo uno en 1997 cuando previo a la entrada de Aerolíneas en ARSA, ésta le vendió -en los papeles-  Austral a Interinvest que era la dueña ambas en 100 millones de dólares. Una venta que nada cambiaba salvo, por esta vez, el color final del balance.

El primer gráfico, elaborado por el profesor Carlos Vázquez, titular de la Cátedra “Tecnicatura Universitaria en Gestión Aeronáutica, Economía del Transporte Aéreo y Administración y Finanzas” en la Universidad Tecnológica Nacional, y exJefe de Proyecto, Gerente de Control de Gestión y Director de Planeamiento y Control entre 1980 y 2001 de Aerolíneas Argentinas, habla sobre los subsidios recibidos por la compañía desde el 2008, cuando fue reestatizada, donde se observa como los montos van subiendo año a año (U$S 600 millones en 2009, más de U$S 700 millones en 2010 y 2011 y casi U$S 900 millones en 2012, récord de todos los récords), hasta llegar al 2016 en que cae hasta los U$S 300 millones y algo menos de U$S 200 millones en 2017. Datos oficiales que emergen de los balances de Aerolíneas Argentinas y Austral y de una paridad del peso-dólar que surge de lo informado por el Banco Central de la República Argentina.

El primer vuelo de una low cost (Flybondi) fue en noviembre de 2017, o sea sin impacto ese año, sino a partir de allí. Por los gráficos, surge que las perdidas más significativas de ARSA/AU se relacionan con los años durante los cuales no había empresas low cost en la Argentina (periodo 2008-2015).

Como también es evidente, y esto no es un tema político sino estadístico, que la gestión Recalde /Kiciloff/ Ceriani ha sido en función del dinero perdido/solicitado al estado mucho peor que las gestiones Isela/Delaqua/Malvido, con todo lo malo que también esta gestión tuvo (especial la última) También surge de estos gráficos, que tanto los resultados como las pérdidas diarias de ARSA+AU han sido peores durante las administraciones K.

Relacionando con “los malos resultados iniciales de las aerolíneas low cost en la Argentina”, que sirvió de argumento a la ANAC para justificar el dictado del Decreto 879 que le alivia la competencia a Aerolíneas, no se tuvo en cuenta – o se obvió explícitamente – que toda empresa que entra a un mercado, es lógico que tenga pérdidas en los dos o tres primeros años, es decir hasta que se consolida (caso de Flybondi o Jetsmart). Más aún, si por la pandemia, el gobierno no los deja volar. Lo que tuvo en cuenta la ANAC para resucitar las bandas tarifarias que dieron fundamento a este decreto (¿alguien alguna vez oyó hablar de bandas tarifarias en la aviación de Estados Unidos o Europa?) no fueron los balances de JetSmart o Flybondi sino los cada vez más críticos e indisimulables resultados de Aerolíneas Argentinas.

Lo que muestra el primer gráfico (lo mismo que los otros dos, que observan el fenómeno desde la óptica de los resultados económicos y las pérdidas diarias de Aerolíneas) es que no son las compañías de bajo costo ni ningún otro tipo de competencia – llámese privada, extranjera, regional, de fondos de inversión, etc. –  lo que sube o baja los subsidios de la empresa estatal Argentina.  Pero no deja de ser una buena excusa.

No se le puede achacar a las low cost por la mala situación de Andes previa a la llegada de Flybondi, JetSmart, ni por la de Avian cuando entró en convocatoria de acreedores Avianca Brasil de German Efromovich, empresa de quien dependía,  ni de Sol que cayó durante el gobierno macrista cuando le cortaron el contrato (salvavidas) con Aerolíneas (Isela Costantini), ni Norwegian que padeció la mala situación corporativa de su matriz en Europa, ni Lan Argentina que sufrio la presión conjunta del gobierno y los gremios – como ellos mismos reconocieron – y mucho menos, antes (durante gobiernos peronistas) de Southern Winds, LAER, Dinar, Lapa/Lafsa, Aero Vip y American Falcon.

Ignorar hoy la importancia e incidencia del modelo low cost nivel global es absurdo. Cinco de las diez aerolíneas más puntuales y eficientes de 2021 (datos de Cirrium de esta semana) son low cost, como también que cinco de las diez empresas más seguras del mundo, son low cost, pese de las afirmaciones de los gremios que las consideran “inseguras”. (https://www.tourinews.es/resumen-de-prensa/notas-de-prensa-empresas-turismo/cinco-aerolineas-low-cost-10-mas-seguras-mundo_4466881_102.html)

Las aerolíneas de bajo costo, representan, además, el 44,5% del tráfico en Europa, el 34,9% en Norteamérica y el 32,5% en Asia Pacifico.

No se conoce ningún mercado aéreo importante donde se apliquen bandas tarifarias. Desde 1978, que se desreguló en USA la industria, las low cost se ha desarrollado de forma vertiginosa, convirtiéndose en la última década en el motor del negocio aéreo. Mientras tanto, en la Argentina, buscan eliminarlas.

La Resolución 879, sin duda acaba de sumarse como un disparate más a las políticas de la ANAC, como también lo fueron el cierre del 5º mayor aeropuerto argentino por cantidad de pasajeros (El Palomar), “invitación” a irse de Argentina a la aerolínea más importante de la región (Latam), el manejo de la aviación durante la pandemia, la falta de previsibilidad en las autorizaciones de los vuelos internacionales, las inversiones en Aeroparque para que continúe saturado (para algunos),  la prohibición de financiar en cuotas los pasajes aéreos, etc. etc.

4 Comentarios

  1. Para evaluar las condiciones de una persona, solo basta con darle poder. Se le da poder a la campora, y los resultados no pueden ser de otra manera. Destrucción inmediata de todo lo que toca.

  2. Si dejamos que solo vuele LADE no tienen sindicatos y los salarios son mucho menores a los de Aerolineas y son gente que quiere volar

  3. Como dice el titulo, los datos matan el relato. Estas cosas solo pueden pasar en peronio donde los simios con poder toman decisiones…..la culpa es de quienes votaron a estos pensando que volvian cambiados y con buenas intensiones. Pensemos mejor para el 2023….mientras tanto “ajo y agua”…

  4. Alexscl, yo vote a Cambiemos, y cuando tuvieron la oportunidad de reventar ARSA no lo hicieron. Una decepción absoluta. Espero que el próximo gobierno de quien sea, se encargue de hacer el trabajo sucio.

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