De las 09:00 del martes 25 a las 16:00 del jueves 27 de agosto, el Aeroparque Jorge Newbery estuvo inoperativo por trabajos de mantenimiento preventivo en su pista de aterrizaje. Interrupción que Aeropuertos Argentina había anunciado con suficiente anticipación, tanto al público como a las aerolíneas, dado que las operaciones habitualmente previstas allí durante esas 55 horas se trasladarían al aeropuerto de Ezeiza. Fue así que las operaciones se desarrollaron, supuestamente, sin inconvenientes y de acuerdo a lo previsto por las autoridades y el concesionario.
Pero ahora trascendió que no fue así y que la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) labró un acta de infracción contra JetSmart por la cancelación de 85 vuelos que estaban previstos para esos días y que afectaron a unos 15.000 pasajeros. El organismo que regula la actividad inició un procedimiento administrativo que podría derivar en una multa económica.
Sin embargo, de la empresa opinan diametralmente opuesto y, aunque no lo digan abiertamente, son ellos y sus clientes los perjudicados al no poder cumplir con su programación de vuelos durante la interrupción por falta de servicios de rampa suficientes como para absorber la mayor demanda en Ezeiza. Desde la compañía sostienen que le solicitaron a su habitual proveedor servicio de rampa para 204 vuelos pero que Intercargo respondió que solo podía asistirlos en 74.
Si bien en los últimos dos años unas 13 empresas fueron autorizadas por el gobierno a brindar servicios de handling en aeropuertos argentinos, detalle que la ANAC suele destacar en sus comunicados de prensa, la realidad es que solo suelen brindar servicios a terceros Flybondi, en menor medida; Aerolíneas Argentinas con su empresa Aerohandling, que esos días estaba sobrecargada por el traslado de su operación de Aeroparque a Ezeiza, e Intercargo, la indicada, que, según supuestos, prefirió dar prioridad a su clientes internacionales que también debieron mudar sus operaciones. Una versión, no confirmada, refiere que Flybondi, que por estos días dispone de gran capacidad ociosa al no tener vuelos, les habría ofrecido el servicio, pero a un precio más que abusivo, según transcendió.
Con la respuesta de Intercargo sobre que solo podría podía atender aproximadamente un tercio de la operación prevista por la compañía, y las dificultades de un segundo proveedor para atender las operaciones restantes, JetSmart diseñó un plan de contingencia, que determinó que solo programara “los vuelos que podían ser atendidos en condiciones adecuadas”. En concreto, fueron 66.
Frente a los inconvenientes ocasionados a los pasajeros, la empresa ofreció cambio de fecha sin costo para volar hasta el primero 1º de octubre 2026, sujeto a disponibilidad o
devolución del 100% de lo pagado en Gift Card JetSMART, o reintegro del 100% de lo pagado a través del medio de pago original.
