La Administración Nacional de Aviación Civil oficializó una reforma integral del sistema de formación aeronáutica argentino mediante las resoluciones 292, 293 y 294/2026, con el objetivo de adecuar las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil (RAAC) a los estándares internacionales recomendados por la OACI.
Las nuevas disposiciones introducen cambios en los requisitos para pilotos, instructores, escuelas y centros de entrenamiento. Entre las principales novedades se destaca la creación de la Licencia de Piloto de Aeronaves Deportivas Livianas (LSA), orientada al segmento recreativo y de instrucción básica.
Según explicó el organismo, la actualización busca simplificar y modernizar el sistema regulatorio, evitando “duplicidades normativas, ambigüedades y complejidades innecesarias”, sin dejar de priorizar la seguridad operacional.
La reforma también alcanza a los Centros de Instrucción de Aeronáutica Civil (CIAC) y a los Centros de Entrenamiento (CEAC), que deberán adaptar sus manuales y programas académicos antes del 31 de diciembre de 2026. Las instituciones que no completen el proceso de adecuación no podrán abrir nuevos cursos ni incorporar alumnos bajo el nuevo esquema, aunque las capacitaciones iniciadas con la normativa anterior mantendrán su validez.
La medida se da en un contexto de debate dentro de la industria aerocomercial argentina, luego de la suspensión judicial del decreto que ampliaba las horas de servicio de los pilotos.
Desde la ANAC señalaron además que la incorporación de la licencia LSA contribuirá a fomentar la aviación recreativa y la conectividad en regiones con infraestructura limitada, fortaleciendo el desarrollo del transporte aéreo y del turismo regional.
