Si bien aún faltan varios meses para el cierre parcial de Ezeiza por obras en una de sus pistas, algunas aerolíneas ya comenzaron a definir cómo será su operación durante esos 18 días. Otras lo están pensando, por lo que este panorama se irá actualizando en la medida en que se acerque la fecha límite.
La decisión de avanzar con obras de modernización en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza generará una reducción operativa de la principal pista durante 18 días, entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre de 2026. El motivo es la reconstrucción integral de la pista 17-35 y su intersección con la 11-29.
Durante ese período, el aeropuerto funcionará únicamente con esta última, pero con una longitud operativa reducida a 1.850 metros, casi la mitad de su extensión habitual. Esta limitación técnica condiciona severamente la operación de aeronaves de fuselaje ancho utilizadas en rutas intercontinentales que requieren mayor distancia de despegue para operar con plena capacidad.
Varias aerolíneas internacionales ya optaron por suspender sus operaciones hacia Buenos Aires durante las fechas afectadas. Entre ellas se encuentran Air Canada, Delta Air Lines, United Airlines, Emirates, Air France, China Eastern, British, Ethiopian y Aeroméxico. No obstante, Emirates, por ejemplo, ofrece a sus pasajeros a Dubái una conexión desde Buenos Aires con Gol para embarcar en San Pablo o Rio de Janeiro. Air Canada lo mismo con Latam para conectar con Toronto y Monreal desde San Pablo.
A su vez, American Airlines suspenderá temporalmente toda su operación. Inicialmente iba a cancelar solo su vuelo diario a Dallas. Pensaba mantener el diario a Nueva York, aunque haría una escala en Montevideo para reabastecimiento de combustible, a la vez que reduciría de tres a dos servicios diarios el que va a Miami. Así lo comunicó en abril.
Pero finalmente suspendió los tres vuelos “después de una cuidadosa evaluación”, resaltó. Y agregó: “Estamos reubicando a clientes en vuelos alternativos. Nunca es nuestra intención afectar sus planes de viaje”.
Latam informó que cancelará su operación con widebody a Miami durante el cierre.
Iberia, por su parte, adaptará su operación durante ese periodo con el objetivo de garantizar la máxima continuidad posible de su servicio. En este contexto, durante los días señalados la compañía mantendrá dos vuelos diarios entre Buenos Aires y Madrid operados con aeronaves Airbus A330-200. Asimismo, estos realizarán una parada técnica en Montevideo, que se hará en el trayecto de vuelta a Madrid. Level tiene previsto realizar una operatoria similar, aunque aún no fue informada oficialmente.
Algo similar llevará a cabo Air Europa, operando con B787-800 y escala en Montevideo a la salida.
Aerolíneas Argentinas informó – ver nota aparte – que continuará operando sus vuelos regulares a Miami, Punta Cana, Cancún y Aruba sin cambios sustanciales. Destinos a los que, salvo Miami-Buenos Aires y el triangular Cancún-Punta Cana desde Buenos Aires, opera con Boeing 737 MAX. Respecto a los vuelos a Roma y Madrid los mismos mantendrán sus frecuencias, aunque harán escala en Río de Janeiro para cargar combustible, mientras duren las restricciones operativas de la pista.
El comunicado no aclara que ocurrirá con los vuelos a Miami desde Buenos Aires que se realizan con A330. Existe la – remota – posibilidad de que se autorice excepcionalmente la operación de aviones de fuselaje ancho en el Aeroparque Jorge Newbery, un aeropuerto habitualmente restringido a aeronaves de un solo pasillo.
El resto de las aerolíneas que vuelan con aviones de fuselaje ancho desde el principal aeropuerto internacional argentino no han comunicado una decisión aún.
Se entiende que aquellas compañías que realizan sus vuelos con aviones de fuselaje angosto su programación no se verá alterada.
Aviación News irá actualizando diariamente los cambios que puedan sufrir las programaciones de aquellas aerolíneas que aún no han comunicado un cambio en su programación.
La situación técnica que desencadena este escenario es la reconstrucción total de la pista 17-35, de 3.300 metros, y la intervención necesaria en su intersección con la pista principal 11-29. Estos trabajos, que según fuentes oficiales se vienen posponiendo desde hace casi una década, requieren que durante 18 días el aeropuerto opere exclusivamente con la pista 11-29. El problema fundamental radica en que, debido a las obras en el cruce de ambas pistas, la extensión operativa de la pista principal se verá reducida de sus 3.300 metros habituales a tan solo 1.850 metros.
