El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) anunció el fin de la política que obligaba a los pasajeros a quitarse los zapatos al pasar por los controles de seguridad de los aeropuertos. La medida, vigente desde 2006, será reemplazada gracias a la implementación de tecnología de inspección avanzada por parte de la Transportation Security Administration (TSA).
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, destacó que esta nueva política busca agilizar el proceso de control y mejorar la experiencia del pasajero sin comprometer la seguridad:
“Confiamos en que este cambio reducirá drásticamente los tiempos de espera y hará que los controles sean más eficientes y agradables, manteniendo siempre los más altos estándares de seguridad”.
Según explicó la TSA, la decisión es parte de un enfoque de seguridad multinivel, donde el uso de escáneres y algoritmos inteligentes permiten detectar objetos ocultos sin necesidad de que los pasajeros se descalcen. No obstante, otros procesos como la verificación de identidad, el cruce con listas de Vuelo Seguro y el escaneo de equipaje seguirán vigentes.
La eliminación de la política “shoes-off” se suma a una serie de iniciativas recientes del DHS orientadas a modernizar la seguridad aeroportuaria, como el programa “Servir con Honor, Viajar con Facilidad” que otorga beneficios a personal militar, o la implementación del sistema de identificación REAL ID, que ya alcanza un cumplimiento del 94%.
Esta medida refuerza el mensaje de la administración Trump de promover una “nueva era dorada” para los viajes en Estados Unidos, con políticas que equilibren eficiencia, tecnología y seguridad.
