Viaje al interior del Zeppelin, la nueva la terminal de Partidas de Ezeiza, la más moderna de América Latina

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Este lunes, acompañados por directivos de Aeropuerto Argentinas 2000, Aviación News fue invitado a recorrer el mismo camino que desde ese mismo día (aunque la mudanza será progresiva) harán los pasajeros rumbo a los aviones. Es decir, un recorrido por la nueva terminal de partidas de Ezeiza, la más moderna de América Latina, que demandó una inversión por parte de la empresa concesionaria de U$S 230 millones. Un moderno edificio de 50.000 metros cuadrados cuyo diseño nació en el departamento de arquitectura de la misma empresa, que simula un imponente Zeppelin vidriado dentro de otro edificio aún más enorme, de 230 metros de largo y 45 metros de altura.

Antes de la recorrida, un servicio al pasajero. Hasta ahora, las terminales estaban identificadas por las letras A, B y C.  A partir de ahora, por la función que cumplen. El edificio recién inaugurado será la terminal de partidas, tanto para vuelos internacionales como de cabotaje. La antigua A, pasará a ser el sector de llegadas de vuelos internacionales y la hasta entonces terminal C de llegadas de vuelos nacionales. Las tres, unidas físicamente.

Pero antes de entrar a la flamante terminal, vale detenerse en el nuevo estacionamiento, de cinco niveles y capacidad para 7.000 autos, que se une al área check in a través de un amplio pasillo. Con la novedad que desde allí se podrá realizar el despacho de equipaje a través de cuatro puestos de autoservicio ubicadas en el mismo estacionamiento, por lo tanto, antes de ingresar a la terminal.

En la planta baja del nuevo edificio se encuentra el área de check in. Son cinco islas con 150 mostradores, más 68 puntos con máquinas autoservicio (self check in), donde se puede realizar el trámite sin necesidad de pasar por un mostrador, lo que acorta los tiempos de espera. A esto se suman, 24 puestos de autogestión de equipaje (similares a los que están en el estacionamiento), donde los pasajeros  pueden imprimir las etiquetas (self bagaje drop-off) para despachar sus valijas, sin pasar por un mostrador. Allí, equipos de última generación las direccionaran a cualquier punto de la plataforma, en mucho menos tiempo y en forma segura.

Un detalle importante, y muy útil, es que en el momento del check in el pasajero puede visualizar en la pantalla ubicada sobre el mostrador cuánto tiempo le demandará llegar desde allí al punto de embarque (es decir, atravesar los puntos de inspección y migraciones), lo que le permitirá optar por apurarse o disfrutar de los locales comerciales distribuidos por la terminal o del free shop.

También en este sector se encuentra el puesto principal de Información, con opciones de accesibilidad para pasajeros con alguna discapacidad y kit para personas con autismo.

Dentro de la terminal, el wifi es libre e ilimitado (sin necesidad de registro previo).

Un detallen que los enorgullece, según reconocieron las autoridades de AA200, es la tecnología de punta instalada para mejorar la experiencia del pasajero, los equipos de última generación dispuestos que otorgan al aeropuerto los mayores estándares de seguridad en la operación, como también que la enorme terminal esté abastecida en un 100% con energía renovable lo que genera un 60% de ahorro en el consumo.

Cuatro grandes escaleras mecánicas – la nueva terminal tiene capacidad para procesar 30 millones de pasajeros al año – conducen al piso superior del Zeppelin donde están las zonas de migraciones y los controles de la policía aeroportuaria. Allí, en la entrada, se ubican 14 terminales autoservicio que escanean el boarding pass y permiten pasar directamente (más adelante se agregarán 7 terminales que permitirán acceder a través de datos biométricos) a Migraciones. También habrá un sistema de acceso rápido (Fast Pass) que permite pasar por un pasillo diferente al resto de los pasajeros y avanzar con menos o nada de espera.  Servicio al que se accederá a través de distintos convenios entre Aeropuertos Argentina 2000 y bancos y tarjetas de crédito.

El siguiente paso es el Área de Migraciones, que cuenta con 36 ventanillas (14 más que las actuales), distribuidas en un amplio espacio para las filas de espera. La capacidad máxima es de 2.400 personas por hora, según detallaron.

En el área de pre embarque estará disponible una aplicación (Wayfinding) para conocer el recorrido hacia la puerta de embarque que corresponde a cada vuelo. Los que cuenten con programas de tarjetas de créditos o pasajeros de primera clase podrán pasar a alguno de las ocho salas VIP.

Pero mientras los pasajeros esperan cómodamente el momento del embarque, el equipaje no queda desatendido. Al contrario. Los arquitectos de la nueva terminal consideran al sistema de gestión de equipaje automatizado (conocido como sistema BHS) como el corazón de la nueva terminal. Lo componen casi 3 kilómetros de cintas transportadoras de equipaje y cuatro “tomógrafos” 3D de última generación -cada uno cuesta USD 1 millón- que permiten inspeccionar más de 1.000 valijas por hora cada uno, con mayores niveles de seguridad.

Es así que, desde el despacho de la valija hasta el carrusel, nadie toca el equipaje. Son 100 personas que se ocupan del monitoreo a través de los tomógrafos. Hay cinco niveles de seguridad, dos visuales, a través de tecnología 3D, que permiten detectar artículos no permitidos y artefactos explosivos. Según la empresa, el sistema de cintas es similar al que se usa en empresas como Amazon, Mercado Libre y también en el aeropuerto internacional de Santiago de Chile, por ejemplo. Un monitoreo que permite saber en cada momento donde está cada valija.

Como en todo aeropuerto internacional hay espacios de gastronomía de las cadenas – ya instaladas – Outback Steakhouse, Le Pain Quotidien, Starbucks, Havanna, además de otros locales comerciales como Farmacity, Open 25, Los Robles, Open Nativo, Hard Rock Tienda, Universal Assistance y Assist Card

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