El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean P. Duffy, anunció que la Administración Federal de Aviación (FAA) formalizó restricciones permanentes para las operaciones de helicópteros y otras aeronaves propulsadas en áreas cercanas al Aeropuerto Nacional Ronald Reagan (DCA), salvo en misiones consideradas esenciales.
La decisión se adopta tras el accidente del vuelo 5342 de American Airlines ocurrido en enero y se basa en recomendaciones preliminares de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB).
“Después de esa horrible noche de enero, esta Administración prometió hacer todo lo posible para asegurar los cielos de la capital de nuestra nación”, afirmó Duffy, al reafirmar que la seguridad aérea es la máxima prioridad del gobierno.
La FAA publicó una Regla Final Provisional (IFR) que reduce significativamente el riesgo de colisiones en el aire y prohíbe determinadas operaciones de helicópteros cuando las pistas 15 y 33 de DCA estén en uso. Según el administrador de la FAA, Bryan Bedford, se trata de un paso clave para garantizar que las mejoras introducidas tras el accidente sean permanentes.
Entre las medidas adoptadas se incluyen la eliminación del tráfico mixto de helicópteros y aviones, el cierre de la Ruta 4 entre Hains Point y el puente Wilson, la exigencia de transmisión ADS-B Out para aeronaves militares y la suspensión de despegues desde el helipuerto del Pentágono hasta la actualización de procedimientos.
También se eliminaron las separaciones visuales dentro de las cinco millas náuticas del aeropuerto, se modificaron rutas de helicópteros y se reforzó el personal y la supervisión en DCA.
Si bien la IFR entra en vigor de inmediato, la FAA abrió un período de comentarios públicos antes de emitir la regla final definitiva.





