El grupo aéreo International Airlines Group (IAG), propietario de Iberia y Vueling, estaría reconsiderando su participación en el proceso de privatización de TAP Air Portugal, donde compite con los gigantes europeos Air France-KLM y Lufthansa Group.
Según informó Bloomberg, la compañía que dirige Luis Gallego analiza no presentar una oferta en firme debido a las condiciones establecidas por el Gobierno de Portugal, que planea mantener una participación mayoritaria del 50,1% en la aerolínea.
Este punto resulta clave para IAG, que históricamente ha mostrado interés en obtener el control total de TAP como parte de su estrategia de expansión en el mercado europeo y, especialmente, en las rutas hacia América Latina. Sin embargo, el esquema planteado por Lisboa solo permitiría a un inversor adquirir hasta el 45% del capital, mientras que el 4,9% restante quedaría en manos de los empleados.
La limitación accionaria implicaría que IAG no tendría capacidad plena para tomar decisiones estratégicas dentro de la compañía, un aspecto que debilita el atractivo de la operación para el holding. En este sentido, el grupo habría solicitado garantías al Ejecutivo portugués para poder aumentar su participación en el futuro hasta alcanzar una mayoría o incluso el 100% del capital.
Pese a estas reservas, la decisión final aún no está tomada. El plazo para presentar ofertas no vinculantes vence el próximo 2 de abril, por lo que se espera que en los próximos días IAG defina si continúa en la puja o se retira definitivamente del proceso.
De acuerdo con estimaciones de medios portugueses, el valor del 45% de TAP podría situarse en torno a los 700 millones de euros. El Gobierno luso prevé anunciar al adjudicatario durante el verano, en una operación que podría redefinir el mapa de la aviación europea.
La eventual salida de IAG dejaría el camino más despejado para Air France-KLM y Lufthansa.
