Delta Air Lines aplazó hasta marzo de 2027 el inicio de sus vuelos directos entre Atlanta y Riad, Arabia Saudita, previstos originalmente para el 23 de octubre, debido al deterioro de las condiciones de seguridad en la región.
La ruta, que sería operada con Airbus A350-900, marcaría el debut de una conexión comercial sin escalas entre ambas ciudades a cargo de una aerolínea estadounidense. La compañía señaló que continúa en contacto con las autoridades y sus socios regionales, entre ellos Saudia y Riyadh Air, y mantiene su interés a largo plazo en el mercado saudí.
El aplazamiento se produce en un contexto de creciente preocupación por la seguridad aérea en Oriente Medio, ante las amenazas vinculadas al conflicto regional y las advertencias de las autoridades aeronáuticas estadounidenses sobre posibles riesgos para las operaciones y los sistemas de navegación.
