Los principales fabricantes de aviones del mundo concluyeron el proceso de compra, por mitades de la empresa Spirit AeroSystems. En concreto, Boeing aportará US$ 4.700 millones. La empresa estadounidense explicó que la adquisición de Spirit por parte de Boeing se basa en el imperativo estratégico de optimizar su cadena de suministro y reducir la dependencia de proveedores externos. Spirit, fabricante clave de secciones de fuselaje, alas y empenajes para los programas B-737, B-767 y B-787 de Boeing, ha sido durante mucho tiempo un socio crucial. Al internalizar estas operaciones, busca reforzar el control sobre los plazos de producción, el control de calidad y las estructuras de costos, áreas en las que ha enfrentado desafíos persistentes en los últimos años. Por el lado de Airbus, se anunció la misma noticia, el fin del proceso de adquisición de activos industrias de Spirit AeroSystems tal como estaba acordado. “Este logro representa un momento significativo para todos nosotros en Airbus. Estamos emocionados de dar la bienvenida a más de 4.000 nuevos colegas, con quienes comenzaremos una nueva fase en nuestras operaciones industriales, asumiendo responsabilidades esenciales para nuestros programas de aeroplanos comerciales”, comentó Florent Massou, vicepresidente Ejecutivo de Operaciones del área de Aviones Comerciales en Airbus. En definitiva, la empresa europea ha tomado control de los siguientes activos: la fábrica de Kinston (Carolina del Norte, Estados Unidos), que se dedicará a producir las secciones del fuselaje del A350 y pasará a ser conocida como Airbus Aerosystems Kinston; la planta ubicada en Saint-Nazaire (Francia), destinada a las secciones del fuselaje del A350, que se llamará Airbus Atlantic Cadréan; la instalación de Casablanca (Marruecos), enfocada en componentes para el A321 y el A220, que será conocida como Airbus Atlantic Maroc Aero; la producción de alas y fuselajes centrales del A220 en Belfast (Irlanda del Norte), que se transformará en Airbus Belfast; la producción de componentes de alas para el A320 y el A350 en Prestwick (Escocia), que se convertirá en la filial Prestwick Aerosystems; y la fabricación de pilones del A220, que se trasladará de Wichita, (Kansas, Estados Unidos), a la planta de Saint-Eloi (Toulouse, Francia).
