La Dirección General de Aviación Civil de Turquía, en conjunto con Turkish Airlines, implementará una multa de 2.603 liras turcas (aproximadamente 67 dólares) a los pasajeros que se levanten de sus asientos o se desabrochen el cinturón de seguridad antes de que el avión se detenga por completo y se apague la señal correspondiente.
La medida busca reforzar la seguridad a bordo y mejorar la experiencia de desembarque, en respuesta al creciente número de pasajeros que ignoran las normas básicas de comportamiento durante el rodaje del avión. Las autoridades han indicado que esta infracción incluye también abrir compartimientos superiores, avanzar en el pasillo antes de tiempo o no respetar el orden de salida.
El director general Kemal Yüksek instruyó a las tripulaciones a advertir a los pasajeros y a reportar cualquier incumplimiento, lo que derivará en sanciones conforme a la normativa vigente.
La norma representa una ampliación del marco sancionatorio anterior, que ya contemplaba penalizaciones por el uso indebido de dispositivos electrónicos, desobediencia a la tripulación o disputas a bordo.
Turkish Airlines, que opera vuelos a más de 130 países, se convierte así en una de las primeras aerolíneas en aplicar sanciones económicas específicas por este tipo de comportamiento. Además, otras compañías como Emirates y Qatar Airways estarían evaluando implementar medidas similares.
La decisión responde a preocupaciones de seguridad, eficiencia operativa y respeto entre pasajeros, especialmente en vuelos con alta demanda.
