SOL LÍNEAS AÉREAS: CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA

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El jueves 14, en la sede del Ministerio de Trabajo, se selló -salvo que el gobierno saque ahora algún conejo de la galera- el fin de Sol Líneas Aéreas. Sus propietarios, un grupo de conocidos empresarios rosarinos, le comunicaron a las autoridades que sin el contrato que la unía a Aerolíneas Argentinas la empresa era inviable por lo que a medianoche dejaba de operar, procediendo a reubicar a los pasajeros con tickets emitidos y a indemnizar al personal “de acuerdo a lo que marca la ley”. El último capítulo de Sol, empresa con base en Rosario y que inició operaciones en 2005, comenzó a escribirse hacia mediados del año pasado cuando reduce rutas y desprograma aviones ante el avance de Aerolíneas Argentinas. En mayo, baja los vuelos a Bariloche, Esquel y Ushuaia por falta de tráfico, y en octubre a Rio Gallegos y Rio Grande. Pero el golpe más fuerte se lo propinó Aerolíneas cuando, con un avión más grande y tarifas más bajas, superpuso sus vuelos a la denominada ruta petrolera de Sol que incluía a Córdoba, Mendoza y Neuquén. Imposible competir. A punto estuvieron de cancelar también su ruta por el litoral Atlántico el 1° de noviembre, pero sus directivos lograron sostener el acuerdo que tenían con la Provincia de Chubut lo que les permitió continuar este circuito que unía diariamente a Buenos Aires, con Mar del Plata, Bahía Blanca, Trelew y Comodoro. Con menos rutas y la mitad de la flota desprogramada, Sol comunicó su intención de despedir 19 pilotos. El gremio se opuso y amenazó con un paro para el 12 de diciembre de todos los pilotos de todas las aerolíneas lo que aseguraba dejar al país sin vuelos por 24 horas. Dos conciliaciones no dieron resultado. La empresa seguía insistiendo con que no tenía trabajo para ofrecerles. Fue entonces que intervino el gobierno -no querían la quiebra de una empresa ni despidos en un año electoral– que propuso un salvataje a través de quien había sido su verdugo: Aerolíneas Argentinas. Primero empiezan a trabajar en código compartido, para ir perfeccionando un contrato que se firmó en agosto y que entró en vigencia el 1° de septiembre de 2015. Mientras tanto, Aerolíneas Argentinas, empresa altamente deficitaria –U$S 600 millones de subsidios por año- le transfería todos los meses 5 millones de pesos para que pagara los sueldos a su personal. Es decir, una empresa estatal, deficitaria, que le pagaba los sueldos a una empresa privada. (Ver nota completa)

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