PROMETE AEROLÍNEAS RECUPERAR RUTAS INTERNACIONALES. ¿A QUÉ COSTO?

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Esta semana fue el vicepresidente de Aerolíneas Argentinas, Gustavo Lipovich, quien tomó la palabra frente a un grupo de periodistas cercanos y se refirió a la necesidad de reforzar el turismo receptivo y recuperar rutas internacionales que, según el funcionario, la administración anterior dejó de lado. Y unió ambos objetivos al señalar que Aerolíneas “debe convertirse en la línea aérea que traiga pasajeros del exterior a la Argentina, potenciando el turismo receptivo”. La tarea no es menor si se tiene en cuenta que solo el 16% de los pasajeros internacionales de Aerolíneas son no residentes. Es decir, que los extranjeros no suelen elegir a la empresa argentina para venir al país, en particular cuando se trata de Estados Unidos y Europa. ¿Cuáles serían esos posibles nuevos destinos según Lipovich? Aunque reconoció que es muy pronto para hablar de rutas, nombró a Barcelona, Nueva York y algunas regionales. Es difícil estimar cuantos extranjeros, teniendo en cuenta la reticencia de estos a utilizar los servicios de Aerolíneas, usarán el vuelo. Pero es fácil prever, teniendo en cuenta la caída del turismo emisivo del año pasado y la que se espera a partir del impuesto PAIS, un incremento en las pérdidas, estimadas para el 2020 por el presidente de la compañía en U$S 700 millones (más fondos que los que la Nación intenta sacarle vía coparticipación a los vecinos de Buenos Aires, y tres veces más que la deuda que la Provincia de Buenos Aires no podría pagar el 26 de enero con el riesgo de caer en default). La empresa argentina comenzó a volar a Barcelona ofreciendo 5 frecuencias semanales pero luego bajó a tres. En 2015 la ruta Ezeiza-Barcelona arrojó un quebranto (costos operativos y de estructura pero sin incluir impuestos y financiación) de U$S 20 millones en el año. El 1º de febrero de 2018 la empresa levantó los vuelos, no sin mucha polémica, “por razones comerciales ligadas a la estrategia de rentabilidad y optimización de recursos”, dijo el entonces presidente del grupo, Mario Dell´Acqua. Para agregar: “venimos siguiendo el desempeño de todas las rutas de manera minuciosa y ésta es la ruta internacional con resultados más débiles”. También incidió la programada salida de los A340 y el anuncio de la llegada en junio de 2017 de Level, la low cost de largo radio del grupo IAG, que arrancó con tres frecuencias semanales con A330-200 y hoy tiene nueve y dispone de una flota de 30 aviones. En el caso de Nueva York se trataría, en todo caso, de volver a la frecuencia diaria –ahora con un competidor menos en la ruta por la salida de United desde Newark– después que en diciembre se redujo a cuatro vuelos por semana y posibilitó –algunos dicen que por exigencia de los pilotos que no querían perder pernoctes– la actual ruta de temporada Buenos Aires-Orlando. Durante el último año de gestión de Mariano Recalde, Aerolíneas perdió en la ruta Buenos Aires-Nueva York U$S 44 millones. Es probable, por el compromiso asumido con los gremios, que estas rutas se recuperen, lo que no es seguro es que vayan a venir muchos extranjeros.