A pocos días de celebrarse el Día de la Antártida Argentina, el 22 de febrero, por primera vez un vuelo civil aterrizó en la Base Petrel. La operación fue realizada por la empresa HeliUshuaia, con apoyo del Comando Conjunto Antártico (Cocoantar), y partió desde Ushuaia hacia la isla Dundee.
El trayecto de 1200 kilómetros demandó cuatro horas debido a intensos vientos de frente que alcanzaron los 150 km/h. Tras permanecer seis horas en tierra, la aeronave regresó en apenas dos horas y media.
Antes de aterrizar en Petrel, el avión sobrevoló la Base Marambio para validar instrumentos y condiciones meteorológicas.
El comandante Roberto Valdés posó la aeronave a las 13.42, marcando el éxito del puente aéreo entre Tierra del Fuego y el sector antártico argentino. “Fue un sueño cumplido después de años de esfuerzo”, expresó Osvaldo Mella, responsable de la empresa.
La iniciativa comenzó a gestarse en 2017, cuando se presentó un proyecto de conectividad hacia Marambio y Petrel.
En aquel entonces, los vuelos eran operados exclusivamente por la Fuerza Aérea.
En 2020, la empresa incorporó un avión King Air B200, apto para pistas no preparadas y equipado con tecnología de navegación avanzada.
Tras nuevas gestiones iniciadas en 2025, estudios de impacto ambiental y reuniones con Cancillería y la Dirección Nacional del Antártico, el proyecto finalmente obtuvo respaldo.
Fundada en 1967, la Base Petrel fue una de las más importantes del país hasta el incendio que la dejó inactiva en 1974. Reabierta de forma permanente en la campaña 2021/22, hoy cuenta con una pista renovada, hangar y mejoras logísticas clave.
Por su ubicación estratégica, Petrel puede convertirse en un punto de escala para programas antárticos internacionales.
El objetivo es posicionar a la Argentina como proveedor logístico en la región, en competencia con las rutas que parten desde Punta Arenas.
Además de su potencial turístico y comercial, la nueva conexión mejora la seguridad operativa.
Si las condiciones climáticas impiden operar en Marambio, Petrel ofrece una alternativa a nivel del mar para evacuaciones médicas y misiones de rescate.
El histórico vuelo no solo abre una ruta aérea: inaugura una nueva etapa en la proyección argentina hacia el continente blanco.
