Las llegadas de turistas internacionales aumentaron un 4% en 2025, alcanzando los 1.520 millones de viajeros, unos 60 millones más que en 2024, lo que confirma la consolidación de la recuperación del turismo mundial, de acuerdo con el primer Barómetro Mundial del Turismo del año publicado por Turismo de la ONU. Este crecimiento se acerca al promedio anual del 5% registrado entre 2009 y 2019, antes de la pandemia, y estuvo impulsado por la fuerte demanda de viajes, la recuperación progresiva de Asia y el Pacífico, el buen desempeño de los principales mercados emisores, la mejora de la conectividad aérea y una mayor facilitación de visas. Según la secretaria general del organismo, Shaikha Alnuwais, la demanda se mantuvo elevada a pesar de la inflación en los servicios turísticos y de la incertidumbre geopolítica, y podría sostenerse en 2026 si la economía global mantiene cierta estabilidad.
Por regiones, Europa volvió a liderar como el principal destino mundial, con 793 millones de turistas, un 4% más que en 2024 y un 6% por encima de los niveles de 2019. África fue la región con mejor desempeño relativo, con un crecimiento del 8%, especialmente en el norte del continente, mientras que Asia y el Pacífico avanzaron un 6%, aunque aún se ubican un 9% por debajo de los niveles prepandemia. En América, las llegadas crecieron apenas un 1%, con buenos resultados en América del Sur y Central, compensados por un desempeño más débil de Estados Unidos. El Medio Oriente consolidó su recuperación, con cifras un 39% superiores a las de 2019. En términos económicos, los ingresos por exportaciones del turismo alcanzaron un récord estimado de US$ 2,2 billones en 2025. Para 2026, Turismo de la ONU prevé un crecimiento adicional de entre el 3% y el 4%, aunque advierte sobre los riesgos asociados a la inflación, los costos de viaje y las tensiones geopolíticas.
