Luego de varios días de estar en los medios, como resultado de los cientos de pasajeros afectados por demoras y cancelaciones, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), organismo que depende de la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía de la Nación, cumpliendo con su rol de autoridad de control y fiscalización del servicio de transporte aéreo, anunció que labró actas de infracción a Flybondi – otra vez -, por cancelaciones de vuelos comerciales sin aviso previo.
Además, se registraron quejas de pasajeros relacionadas – las mismas se pueden hacer de forma gratuita a través de la página web de ANAC (www.argentina.gob.ar/anac) –por incumplimientos por parte de la empresa, los cuales podrían dar lugar a sanciones adicionales.
Las actas de infracción son constataciones labradas por funcionarios públicos habilitados que certifican la ocurrencia de acciones inapropiadas o la omisión de actos necesarios. Estas actas dan inicio a un sumario administrativo y, de comprobarse la responsabilidad de la empresa, pueden derivar en sanciones que van desde una multa económica hasta la cancelación o suspensión temporal de la autorización para operar servicios aerocomerciales.
“La ANAC continúa realizando un seguimiento riguroso mes a mes, labrando actas de infracción a las líneas aéreas por incumplimientos en la prestación de servicios. El mecanismo de labrado de actas, con la consecuente posibilidad de aplicar sanciones, había quedado sin aplicación desde el año 2020. El Gobierno Nacional ha retomado el proceso de las mismas por incumplimientos a todas líneas aéreas. El objetivo primario de estas sanciones es proteger a los pasajeros, aunque el propósito definitivo se verá reflejado cuando las empresas cumplan con sus servicios en tiempo y forma, bajando el promedio de infracciones que se realizan por mes”, dijo el organismo en un comunicado.
La pregunta que cabe, es saber qué hizo el organismo en todos estos días para evitar semejante daño a los pasajeros que habían comprado sus pasajes y no pudieron volar en tiempo y forma, por causas atribuibles a la compañía.
La empresa atribuyó las demoras y cancelaciones a problemas técnicos de dos aviones, los daños a uno por una tormenta de granizo en Córdoba y la demora en la entrada en servicio de cuatro A320 contratados mediante el sistema de west lease (que incluye el avión, la tripulación, el mantenimiento y los seguros) que deberían haber entrado en operaciones hace una semana.
Demora que la empresa no informó si es atribuible al lessor que provee los aviones o a ellos mismos.
