KLM informó que enfrenta una situación crítica en el Aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol debido a la escasez de líquido antihielo para aeronaves, como consecuencia de las severas condiciones invernales que afectan al norte de Europa y de retrasos en la cadena de suministro.
Según la aerolínea, sus 25 camiones de deshielo han operado de manera continua en su principal hub, consumiendo alrededor de 85.000 litros diarios de la mezcla de agua caliente y glicol utilizada para eliminar nieve y hielo de los aviones antes del despegue.
KLM señaló que desde el viernes realiza operaciones de deshielo las 24 horas, con entregas diarias del fluido anticongelante. Sin embargo, la combinación de clima extremo y demoras en el abastecimiento por parte del proveedor ha reducido significativamente las reservas disponibles, una situación que, según la compañía, se repite en otros aeropuertos europeos.
Como medida de contingencia, la aerolínea envió personal a Alemania para retirar mayores volúmenes de líquido antihielo, aunque no precisó cuánto tiempo podrán sostenerse las operaciones si el reabastecimiento no se normaliza.
En paralelo, Schiphol indicó que dispone de suficientes reservas del fluido utilizado para el deshielo de pistas. No obstante, KLM debió cancelar al menos 300 vuelos el martes, en un contexto en el que se prevé que las condiciones meteorológicas adversas continúen en los Países Bajos durante los próximos días, con nevadas intensas y fuertes vientos.
