El grupo aéreo franco-holandés ha decidido cambiar su nombre corporativo, tras concretar la incorporación de la aerolínea escandinava SAS y la potencial incorporación de TAP Air Portugal. La decisión está impulsada por el CEO del holding, Ben Smith, y busca establecer una identidad global que no se limite a sus dos marcas fundadoras. De hecho, sigue el modelo de hispano-británico IAG (International Airlines Group). La nueva denominación comercial marcará el fin de una era iniciada en 2004, cuando la aerolínea francesa y la neerlandesa se fusionaron. La integración de SAS espera la aprobación regulatoria definitiva para el segundo semestre de este año. En paralelo, el grupo mantiene su interés por adquirir TAP Air Portugal. “Es completamente lógico llevar a cabo la discusión sobre un nuevo nombre, ya que planeamos añadir nuevas marcas al grupo. El nombre actual solo refleja nuestras dos marcas históricas”, señaló un portavoz de la compañía. Aunque no hay indicios confirmados del nuevo nombre, sí trascendió que entre los niveles gerenciales dentro del conglomerado, el grupo de autodenomina “The Blue Group”.
