El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), el máximo organismo jurídico del Viejo Continente, dictó un fallo definitivo en el litigio que involucra a las aerolíneas Lufthansa, Ryanair y Condor Flugdienst. A través de esta resolución, desestimó el recurso de casación interpuesto por Lufthansa y ratificó la sentencia previa del Tribunal General, la cual anuló la decisión de la Comisión Europea que autorizaba una recapitalización de € 6.000 millones otorgada por el Estado alemán a la compañía, debido al impacto financiero de la pandemia de Covid-19. La Comisión Europea aprobó este paquete de ayudas sin iniciar un procedimiento de investigación formal, catalogándolo como una ayuda de Estado compatible con el mercado interior. Para justificar esta decisión, el organismo se amparó en las disposiciones del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, relativas a medidas para subsanar perturbaciones graves en la economía, y en el Marco temporal de ayudas estatales adoptado para hacer frente al brote de coronavirus. Ryanair y Condor presentaron recursos de anulación ante la justicia europea. En 2023, el Tribunal General falló a favor de estas compañías y procedió a anular la decisión de la Comisión. Ante este escenario judicial, Lufthansa decidió elevar el caso ante el Tribunal de Justicia mediante la interposición de un recurso de casación. En su sentencia, el TJUE determinó que el Tribunal General obró de manera acertada al concluir que la Comisión Europea vulneró el Marco temporal de ayudas. Específicamente, la infracción se produjo al dar el visto bueno a las modalidades establecidas para fijar el precio de las acciones en el momento en que la segunda participación sin voto debiera convertirse en capital. La corte superior enfatizó que este error particular resulta suficiente por sí solo para fundamentar y sostener la anulación de la medida aprobada por la Comisión.
Lufthansa cancela vuelos ahora por las huelgas y en el futuro inmediato por la falta de combustible aeronáutico
Debido a la escasez de combustible de aeronáutico, provocado por la Guerra en Medio Oriente, Lufthansa anunció la cancelación de 20.000 vuelos hasta octubre, para ahorrar el consumo y garantizar el resto de sus servicios. Esta medida, que representa una disminución del 1% de su capacidad global de pasajeros, el gigante alemán espera racionar 40.000 toneladas de combustible para aeronaves. El recorte alcanza principalmente a servicios de corta distancia, pero también algunas rutas europeas. Ahora bien, Lufthansa viene arrastrando en las últimas semanas una serie de cancelaciones debido a las medidas de fuerza que determinaron los sindicatos de la aerolínea. Las protestas, que suponen la cuarta oleada de movilizaciones en el grupo este año, se centran no solo en el precio de los combustibles, sino también en disputas salariales, como el plan de pensiones de la empresa y la remuneración en la filial regional CityLine. Para minimizar el impacto en los pasajeros, Lufthansa está intentando que el mayor número posible de vuelos sean operados por otras aerolíneas del grupo y aerolíneas asociadas.
