El fabricante regional ATR anunció resultados sólidos en 2025, con 60 pedidos brutos y 50 netos provenientes de nueve clientes en igual número de países, lo que elevó su cartera a más de 160 aeronaves. Entre los contratos destacados figuran compromisos de doble dígito por parte de Air Algérie y UNI Air, con 16 y 19 unidades del modelo ATR 72-600, respectivamente.
Los ingresos se mantuvieron estables en 1,200 millones de dólares, mientras que la división de soporte y servicios alcanzó un récord de 538 millones. El ecosistema comercial también mostró dinamismo con 19 nuevos operadores, un entorno activo de leasing —más de 10 aeronaves nuevas arrendadas— y un mercado secundario con más de 90 transacciones.
En cuanto a operaciones, el fabricante entregó 32 aviones, por debajo de su objetivo inicial debido a interrupciones persistentes en la cadena de suministro. La CEO Nathalie Tarnaud Laude señaló que 2025 fue un año de transición enfocado en reforzar la organización y sentar bases para incrementar la producción de forma sostenible. La empresa implementó mejoras en la línea de ensamblaje final, reabrió estaciones industriales y redujo la escasez de piezas a un tercio de los niveles registrados a inicios de año, con el objetivo de aumentar entregas en 2026 en torno a 20%.

El año también marcó avances tecnológicos con el lanzamiento de los programas europeos de innovación HERACLES y DEMETRA, orientados a desarrollar un demostrador híbrido-eléctrico basado en el ATR 72-600 hacia 2029, integrando propulsión híbrida, hélices avanzadas y sistemas electrificados.
Desde el área comercial, Alexis Vidal destacó que la demanda de aeronaves regionales continúa creciendo, impulsada por la necesidad de mayor conectividad, cambios modales del transporte terrestre al aéreo en economías emergentes y el desarrollo de experiencias premium. Según el ejecutivo, en un contexto de aumento de costos de combustible, los turbohélices siguen siendo la opción más viable para expandir la conectividad regional de manera rentable.
