Boeing obtuvo la autorización de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos para iniciar la tercera fase de pruebas de vuelo de certificación del 777-9, la versión más moderna de su familia 777, según informó The Air Current.
Esta etapa representa la más extensa del proceso de evaluación del programa, que ha enfrentado múltiples retrasos y sobrecostos. “Seguimos trabajando bajo la supervisión de la FAA para cumplir con todos los requisitos de certificación”, señaló una portavoz de Boeing.
El 777X es clave en la estrategia de largo alcance de la compañía, pero los problemas de certificación y producción han demorado su entrada en servicio hasta 2027, acumulando más de 15.000 millones de dólares en costos adicionales.
Los contratiempos han favorecido a Airbus y su modelo A350, que domina el segmento de fuselaje ancho en medio de la recuperación de los vuelos internacionales.
En paralelo, Boeing recibió recientemente luz verde para aumentar la producción del 737 MAX a 42 unidades mensuales, desde el límite anterior de 38.
