CFM International comenzó las pruebas de ingestión de polvo en los nuevos álabes de la turbina de alta presión (HPT) del programa RISE, marcando la primera vez que la compañía realiza este tipo de ensayos en una fase tan temprana de desarrollo. El objetivo es evaluar la durabilidad de las tecnologías bajo condiciones reales de operación.
Las pruebas utilizan una mezcla patentada de arena y otras partículas desarrollada por GE Aerospace, uno de los socios fundadores de CFM. Un banco de pruebas especializado inyecta el polvo en el motor durante miles de ciclos, simulando fases de despegue, ascenso, crucero y aterrizaje, para analizar cómo los componentes resisten entornos operativos severos en distintas regiones del mundo.
“Con el programa de demostración tecnológica RISE buscamos mejoras en durabilidad y eficiencia por igual. Estas pruebas tempranas nos permiten incorporar las lecciones del servicio actual para desarrollar los motores del futuro”, explicó Arjan Hegeman, vicepresidente de Future of Flight en GE Aerospace.
El programa RISE (Revolutionary Innovation for Sustainable Engines) incluye el desarrollo de un núcleo de motor compacto con nuevas tecnologías en el compresor de alta presión, la turbina HPT y la cámara de combustión, cuya revisión de diseño conceptual ya fue completada.
A principios de 2025, CFM completó más de 3.000 ciclos de resistencia de los álabes avanzados de la turbina, tras una serie de ensayos destinados a validar el rendimiento térmico, mecánico y del sistema.
