¿EN QUÉ SE PARECEN LUFTHANSA Y VICENTÍN?

0
641

En nada. Ni siquiera en aquel punto absurdo, supuestamente jocosos, que justificaban aquellos viejos chistes. Sin embargo, algunos aliados del Gobierno argentino recurrieron a esta comparación para darle un marco al intento de expropiación de la empresa cerealera. Que mejor, entonces, que salir a decir que Alemania también expropia empresas. “Bad information”, como decía la actual vicepresidenta cuando era presidenta. En Alemania no hubo expropiación ya que no hay quita de la propiedad a sus dueños. Además fue la propia Lufthansa, afectada por la crisis que atraviesa la aviación en el mundo por la pandemia, quien pidió la ayuda del Estado por unos U$S 9.800 millones que provendría una parte de un fondo de estabilización económica, que el Gobierno alemán creó para ayudar a las empresas con dificultades por la pandemia. Algo que está ocurriendo en muchos países. Esta inyección de capital, además, es sin derecho a voto y representa el 20% del capital. Lo que ratifica que se trata de una participación, no de la toma del control de la empresa como ocurre con Vicentín. Con un dato más a favor: el Estado alemán ya puso su fecha de retiro como accionista. Será a fines de 2023. Por lo pronto la aerolínea anunció un gran programa de reestructuración que incluye suspensiones y reducciones salariales mientras dure la pandemia para generar flujo de caja y de esa manera poder devolver las ayudas. En el caso de la compañía argentina: ¿no existe otra manera de ayudar a la empresa por parte del Estado que no sea quedarse con ella? Volviendo al título, está claro que los casos Lufthansa y Vicentín no se parecen en nada. Salvo que nos hagamos los chistosos.