La low cost británica EasyJet llegó a un acuerdo en principio para ser adquirida por el fondo de inversión estadounidense Castlelake por un valor de US$ 7.340 millones. Aunque la noticia impulsó inicialmente las acciones de la compañía en la Bolsa (las acciones treparon un 11,4%), los inversionistas mantienen cautela ante los estrictos desafíos regulatorios de la Unión Europea (UE) que la operación debe superar. La Junta Directiva de EasyJet anunció que está dispuesta a aceptar la oferta mejorada de Castlelake de £ 6.90 (poco más de US$ 8) por acción. Toda esta operación, este ida y vuelta, cabe recordar que se formularon cinco ofertas anteriores, disparó el precio de las acciones de la compañía en un 50% desde mayo pasado. La UE exige en sus normativas que la propiedad efectiva y el control de sus aerolíneas estén en su mayoría en manos de ciudadanos comunitarios. Es por eso que Castlelake confirmó que sólo detendrá el 49% de las acciones y el resto estará en manos de dos ciudadanos: Peter Bellew, exdirector de Operaciones de Easyjet y Mark Breen.
