La aerolínea británica EasyJet rechazó una tercera propuesta de adquisición presentada por la firma de inversión estadounidense Castlelake, calificándola como un intento “oportunista” de comprar la compañía a un precio inferior a su verdadero valor. La oferta ascendía a 6,25 libras esterlinas por acción (unos 8,26 dólares) y fue rechazada por unanimidad por el consejo de administración de la aerolínea.
La propuesta, presentada el 20 de junio, mejoraba dos ofertas anteriores de 5,60 y 6,00 libras por acción, que también habían sido descartadas por la dirección de EasyJet al considerar que no respondían al interés de los accionistas.
Según explicó la compañía, la estructura planteada por Castlelake contemplaba una participación del 49% para el fondo estadounidense y un 51% para ciudadanos de la Unión Europea y otros inversores aún no identificados. Entre los socios revelados figuran Peter Bellew, exdirector de operaciones de EasyJet, y Mark Breen, exdirector ejecutivo de Arajet y Flyadeal, ambos ciudadanos irlandeses.
Sin embargo, la aerolínea sostuvo que la oferta subestima significativamente su potencial de crecimiento, su posición financiera y las perspectivas de rentabilidad a medio plazo. El consejo de administración argumentó que Castlelake basa su valoración en una cotización bursátil temporalmente afectada por factores externos, como los conflictos en Oriente Medio y las incertidumbres del mercado.
EasyJet es considerada uno de los activos más atractivos del sector aéreo europeo debido a su sólida posición en mercados estratégicos y a su valiosa cartera de franjas horarias aeroportuarias.
Otro de los grandes atractivos de la compañía es su flota exclusivamente compuesta por aviones Airbus. Al cierre de marzo de 2026, EasyJet operaba 356 aeronaves, incluidas 97 unidades de nueva generación A320neo y A321neo. Además, mantiene un ambicioso plan de renovación y expansión con 17 entregas previstas para lo que resta de 2026, 30 en 2027 y 43 en 2028.
Con esta nueva negativa, EasyJet deja claro que no está dispuesta a aceptar ofertas que no reflejen plenamente el valor estratégico de una de las aerolíneas más importantes y codiciadas del mercado europeo.
