Ryanair volvió a criticar el control de tráfico francés. Y le puso cifras al colapso: € 1.700 millones de costo. Según la irlandesa, el proveedor de servicios de navegación aérea francés (DSNA), es el “peor proveedor de control aéreo de Europa”. “Los continuos fallos y la falta de personal en los centros de control franceses están provocando retrasos en cadena que encarecen los billetes y arruinan las conexiones”, acusó Ryanair. El DSNA gestiona uno de los corredores más congestionados del mundo, por donde pasan a diario cientos de vuelos con origen o destino en la Península. Cualquier atasco se traduce en esperas de dos o tres horas en los aeropuertos españoles, pérdida de enlaces y aviones que no llegan a tiempo para el siguiente servicio. Y no es una cuestión puntual: los fallos del control aéreo francés se repiten cada verano. La ruta hacia el norte de Europa es “una autopista invisible” que cruza Francia de punta a punta.
