Boeing puso en operaciones una cuarta línea de ensamblaje final del B-737MAX, en su planta de Everett, Washington (Estados Unidos). Este movimiento estratégico busca acelerar el ritmo de entregas y estabilizar las finanzas de la compañía ante una demanda global históricamente alta de aeronaves de pasillo único. La nueva línea de producción, denominada internamente como “North Line”, comenzó a operar formalmente bajo la dirección del director Ejecutivo de la compañía, Kelly Ortberg. “Este sistema de producción ha sido diseñado como una réplica exacta de las tres líneas de ensamblaje final del B-737 que ya operan en la planta de Renton, al sur de Seattle”, explicó Boeing. E n definitiva, la empresa pasará de construir 42 aviones del modelo por mes, a 47. Obviamente, se abre ahora un período de ajuste de la propia línea, para que alcance su esplendor operativo a principios de 2027.
