La principal low cost de Europa cerró su año fiscal con beneficios netos por € 2.260 millones: un 40% más que el período fiscal inmediato anterior. La facturación alcanzó los € 15.540 millones, un 11% más que el período anterior. De ellos, € 4.990 millones correspondieron a los denominados ingresos auxiliares. En el período, Ryanair movilizó 208 millones de pasajeros (un 4% más), las tarifas de tickets aéreos crecieron un 10% y los ingresos por pasajeros crecieron un 7%. Obviamente, debido al conflicto en Medio Oriente, todo lo relacionado con el combustible ha adquirido una relevancia singular. A la hora de presentar sus cifras, Ryanair también detalló que ya posee el 80% del combustible que utilizará hasta marzo 2027. Y la mayoría de ello, fijado a un valor de US$ 67 el barril, es decir bastante por debajo de los más de US$ 100 que se ubica el precio en la actualidad. Para el siguiente ejercicio fiscal, la low cost espera transportar hasta 216 millones de usuarios, lo que significaría un 4% más.
