LATAM Airlines Group informó que logra evitar más de 1 millón de toneladas de CO₂ al año mediante la implementación de un conjunto de medidas operacionales y tecnológicas que optimizan el consumo de combustible en toda su red de operaciones. Estas acciones, muchas de ellas prácticamente imperceptibles para los pasajeros, se basan en la eficiencia operativa, el uso intensivo de datos y la incorporación de innovación tecnológica en distintas etapas del vuelo, desde las operaciones en tierra hasta el diseño y configuración de las aeronaves.
La compañía, reconocida entre las cinco aerolíneas más sostenibles del mundo según el Corporate Sustainability Assessment de S&P Global 2025, destaca que estos resultados no provienen de una única transformación, sino de la acumulación de mejoras progresivas que, en conjunto, generan un impacto significativo en su huella ambiental. Según el grupo, estas iniciativas equivalen aproximadamente a las emisiones anuales de cientos de miles de personas a nivel global.
Entre las principales medidas se encuentra el rodaje en tierra con un solo motor, conocido en la industria como Single Engine Taxi, una práctica que se aplica bajo estrictos protocolos de seguridad cuando las condiciones operacionales lo permiten. Esta maniobra reduce de forma directa el consumo de combustible durante los desplazamientos en superficie y permite evitar más de 100 mil toneladas de CO₂ al año.
Otra de las innovaciones destacadas es la incorporación de la tecnología AeroSHARK, un recubrimiento desarrollado en colaboración con la industria aeronáutica e inspirado en la textura de la piel del tiburón. Este material, compuesto por microestructuras superficiales, reduce la resistencia aerodinámica del avión durante el vuelo, mejorando su eficiencia. LATAM está ampliando su aplicación en la flota de Boeing 777-300ER, con resultados que ya han demostrado una reducción cercana al 1% en el consumo de combustible. Una vez implementado completamente, el sistema permitirá evitar hasta 12.000 toneladas de CO₂ al año hacia 2027.
En el ámbito del diseño de cabina, la aerolínea también ha introducido asientos de nueva generación en los modelos Airbus A320neo y A321neo incorporados recientemente a su flota. Estos asientos son entre 200 y 250 kilogramos más livianos por aeronave, lo que contribuye a una reducción estimada de aproximadamente 5.000 toneladas de CO₂ anuales. Además del beneficio ambiental, esta mejora genera ahorros operacionales relevantes sin afectar los estándares de comodidad de los pasajeros.
Asimismo, LATAM ha eliminado progresivamente pantallas superiores en desuso en aviones de pasillo único, reemplazadas por sistemas individuales de entretenimiento a bordo. Esta modificación reduce peso innecesario en la aeronave y permite evitar cerca de 7.000 toneladas de CO₂ al año, junto con ahorros económicos significativos.
Estas acciones forman parte del programa de eficiencia de combustible del grupo LATAM, el cual ha permitido mejorar la eficiencia operacional en un 7%, evitar el consumo de más de 2,4 millones de barriles de combustible al año y reducir más de 6,5 millones de toneladas de CO₂ en sus operaciones globales. La compañía subraya que estos avances son resultado de una estrategia sostenida que combina innovación, digitalización y optimización de procesos.
En este contexto, LATAM reafirma su compromiso con su hoja de ruta hacia las emisiones netas cero al año 2050, destacando que la transición hacia una aviación más sostenible depende tanto de grandes innovaciones como de mejoras continuas en la operación diaria.
