“Las operaciones excepcionales requieren medidas de seguridad excepcionales”, así comienza el documento elaborado por la IFALPA (International Federation of Air Line Pilots’ Associations, Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas). “Y las operaciones que se llevan a cabo en zonas de conflicto o en sus proximidades deben considerarse circunstancias excepcionales por las aerolíneas”, prosigue el texto. Para IFALPA, estas situaciones suelen incluir cambios de ruta provocados por conflictos, inestabilidad del espacio aéreo, restricciones de seguridad recurrentes, interferencias en el GNSS (Sistema Global de Navegación por Satélite) e incertidumbre operativa sostenida que puede persistir durante meses o años. Su duración no las convierte en algo habitual. “IFALPA insta a los operadores a reconocer la tensión mental y emocional que las operaciones en zonas de conflicto pueden suponer para los pilotos. Por lo tanto, la decisión del Comandante sobre la realización o el cambio de ruta de un vuelo, incluyendo la negativa a sobrevolar una zona de conflicto, debe ser definitiva e inapelable. Además, esta decisión no debe verse influenciada por incentivos financieros o de otra índole, repercusiones profesionales u otras sanciones, ni presiones comerciales. El Comandante debe tomar su decisión exclusivamente en función de factores de seguridad”, expresa la Federación.
“Las operaciones en zonas de conflicto conllevan inherentemente una degradación del rendimiento humano. Esto incluye hipervigilancia, sobrecarga cognitiva, fatiga inducida por el estrés con menor recuperación, desconfianza en la automatización debido a interferencias del GNSS e incertidumbre operativa asociada a condiciones que cambian rápidamente. Estos factores aumentan significativamente la carga de trabajo, deterioran la toma de decisiones, la conciencia situacional y la gestión de recursos de la tripulación, y generan una escalada de riesgo no lineal que no se contempla en los procedimientos estándar”, detallan los pilotos. IFALPA considera que “los reguladores y operadores comparten la clara responsabilidad de anticipar y mitigar el impacto psicológico de estas operaciones en las tripulaciones aéreas. La exposición a estos entornos complejos y de alto riesgo puede provocar síntomas de estrés agudo, trastornos del sueño e insomnio, dificultad para concentrarse y mayor ansiedad a corto plazo”. La Federación insta a los operadores a implementar estrategias de mitigación sólidas antes de planificar los vuelos en los que se prevean excedencias de las limitaciones de tiempo de vuelo estándar. IFALPA sugiere a continuación una serie de medidas como una mejor planificación de la tripulación, en lugar de gestionarla repetidamente como una excepción puntual; los reguladores y las autoridades deben exigir que los operadores mantengan registros detallados de las operaciones para su supervisión; y finalmente cualquier exención o mitigación debe ser monitoreada rigurosamente, mantenerse específica para el contexto del conflicto y ser revocada inmediatamente al cesar las hostilidades para evitar la normalización de estándares degradados.
Asimismo, OACI hizo un llamado urgente a los Estados miembros y organizaciones del sector para implementar estrategias de bienestar mental en la fuerza laboral aeronáutica, ante los efectos del conflicto en el Medio Oriente. El organismo advirtió que tripulaciones de vuelo, controladores de tránsito aéreo, personal de cabina, equipos de mantenimiento y trabajadores en tierra pueden experimentar niveles elevados de estrés, ansiedad y fatiga en contextos de conflicto. La Organización indicó que estos efectos, si no se atienden, pueden comprometer tanto el bienestar individual como la seguridad operativa. Pidió a las organizaciones adoptar políticas claras de apoyo psicológico, considerar cambios operativos que reduzcan el estrés innecesario y ofrecer acceso a atención profesional y tiempos adecuados de recuperación. También extendió el llamado a brindar apoyo a los pasajeros afectados por factores de estrés relacionados con el conflicto.
