La conectividad aérea internacional registró un crecimiento del 9% interanual en 2025, de acuerdo con el Índice de Conectividad Aérea de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, consolidando al transporte aéreo como uno de los principales motores del comercio, el turismo y la integración global. En este escenario, Argentina se destacó como uno de los países con mayor expansión relativa, impulsada por cambios regulatorios y una mayor apertura del mercado.
El informe señala que, entre los 100 mercados con mayor conectividad internacional, la mayoría experimentó mejoras durante el último año, mientras que solo un grupo reducido registró caídas. La conectividad aérea —clave para vincular economías con cadenas de suministro, facilitar inversiones y promover el intercambio de personas e ideas— mostró así una recuperación sostenida a nivel global.
En América Latina, Argentina sobresalió con un incremento del 18% en su conectividad internacional en 2025, ubicándose entre los países de mayor crecimiento a nivel mundial junto con Moldavia, Camboya y Etiopía.
El desempeño argentino estuvo fuertemente vinculado a la política de “Cielos Abiertos” implementada en 2024, que permitió ampliar acuerdos bilaterales y facilitar la llegada de nuevas aerolíneas y rutas. En ese marco, el país avanzó en convenios con mercados estratégicos como Brasil, Canadá, Chile, México, Perú, República Dominicana y Turquía, entre otros.
Como resultado, Argentina se consolida como uno de los mercados aerocomerciales más dinámicos de la región. Entre las rutas de mayor expansión se destacan las conexiones con República Dominicana.
A nivel internacional, el crecimiento de la conectividad estuvo impulsado por distintos factores según cada región. Moldavia lideró la expansión con un aumento del 48%, favorecida por el desvío de tráfico aéreo debido al cierre del espacio aéreo en Ucrania. Camboya, por su parte, creció un 15% gracias al desarrollo turístico regional y la inauguración de nueva infraestructura aeroportuaria.
En África, Etiopía también registró un incremento del 15%, apoyado en ambiciosos planes de expansión aeroportuaria que buscan consolidar al país como hub estratégico del continente.
En contraste, algunos mercados del Caribe mostraron retrocesos en su conectividad aérea. Cuba sufrió una caída cercana al 13%, afectada por la crisis económica, la disminución del turismo y la reducción de vuelos desde sus principales mercados emisores. Bahamas (-8%) y Jamaica (-3%) también registraron descensos, este último influido por el impacto de fenómenos climáticos extremos que dañaron infraestructura clave.
