IATA demarcó tres prioridades fundamentales para la seguridad aérea en la conferencia mundial sobre seguridad operacional aérea (World Safety and Operations Conference, WSOC), que se desarrolló en Xiamen, China. Estas son: defender y mejorar los estándares globales, fomentar una cultura sólida de seguridad a través del liderazgo y utilizar los datos para mejorar el desempeño en un entorno operacional cada vez más desafiante. “El entorno en el que operan las aerolíneas se está volviendo cada vez más complejo debido al incremento de los conflictos y la fragmentación regulatoria. Como resultado, estamos asistiendo al cierre de espacios aéreos, incursiones de drones y un aumento de las interferencias en los sistemas globales de navegación por satélite (GNNS), lo que perturba la conectividad, debilita la confianza y amenaza la seguridad. Garantizar que la aviación siga siendo el medio de transporte más seguro requiere un liderazgo firme, un cumplimiento riguroso de los estándares internacionales y un uso más inteligente de los datos. Si nos centramos en estos aspectos (industria y gobiernos juntos) construiremos un ecosistema global de aviación más seguro, más resistente y cada vez más eficiente, capaz de gestionar los riesgos actuales y preparado para los desafíos del futuro”, afirmó Mark Searle, director global de Seguridad de IATA. Los estándares globales son cruciales para la seguridad aérea. Es necesario respetar los estándares actuales y promover el desarrollo de estándares futuros para seguir mejorando y garantizando la
seguridad operacional de la industria de aerolíneas. Asimismo, es necesario proteger el espectro de frecuencias radioeléctrico para la navegación aérea, definido en las normas mundiales de la UIT. La rápida expansión de la tecnología 5G, y pronto de la 6G, está ejerciendo presión sobre las asignaciones para una adecuada seguridad aeronáutica. Por otro lado, las normas mundiales del Anexo 13 del Convenio de Chicago definen de forma clara la necesidad de investigar con prontitud los accidentes. Sin embargo, solo el 58% de los accidentes ocurridos entre 2019 y 2023 han dado lugar a un informe final. En otro orden de cosas, los datos están transformando la seguridad aérea, ya que proporcionan la información necesaria para anticipar riesgos y mejorar el desempeño. Por último, es esencial el liderazgo para una cultura de seguridad aérea sólida. Un liderazgo firme en materia de seguridad crea un entorno en el que los empleados se sienten respaldados para plantear sus inquietudes y confían en que los problemas se resolverán de forma rápida y eficaz.
