La autorización (¿invitación?) este lunes a JetSmart Chile a operar servicios de transporte aéreo de pasajeros y cargas,” con derechos de tráfico de hasta novena libertad del aire” (concretamente volar cabotaje argentino) generó, como era de esperar, la reacción de los gremios aeronáuticos y, seguramente, de los directivos de Aerolíneas Argentinas, aunque éstos no lo puedan decir públicamente.
APLA, el sindicato que nuclea a los pilotos mayoritariamente de la aerolínea estatal, emitió ese mismo día un comunicado rechazando la autorización para que JetSmart Chile realice vuelos internos, y declarándose “en alerta y movilización”, aunque sin precisar medidas de fechas.
Para APLA la medida traería “posibles consecuencias para el empleo aeronáutico, las condiciones de viaje y la seguridad operacional”.
Para agregar que la decisión “representa un ataque directo a la industria aerocomercial nacional ya que, el ingreso de la empresa chilena al mercado doméstico podría provocar pérdida de puestos de trabajo y mayor precarización laboral”.
La entidad responsabilizó al ministro Federico Sturzenegger por impulsar una política que considera “perjudicial para la actividad”. Asimismo, advirtió sobre una eventual concentración del mercado y sus consecuencias para los usuarios. Según la organización, ese escenario podría reducir las alternativas disponibles y favorecer condiciones más restrictivas frente a cambios, cancelaciones y reclamos”.
También señaló APLA que “la búsqueda de menores costos no debe comprometer la inversión, la formación de los trabajadores ni los controles sobre la actividad. “La seguridad no se declama: se protege con inversión, empleo calificado, controles y reglas que se cumplen”, dijo el gremio.
Es importante aclarar que, al momento del anuncio, la empresa no había especificado cuales eran sus intenciones operativas a partir de esta disposición y que el grupo JetSmart ya cuenta con una filial argentina ya realiza vuelos de cabotaje y regionales con aviones con aviones con matrículas argentinas y chilenas como también tripulantes de ambas nacionalidades.
