La aerolínea saudí Riyadh Air dio un paso decisivo en su estrategia de crecimiento internacional al obtener la autorización del Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) para operar servicios aéreos hacia territorio estadounidense, un hito que fortalece sus planes de convertirse en uno de los principales actores de la aviación global durante la próxima década.
La compañía, respaldada por el gobierno de Arabia Saudita, había presentado formalmente en mayo una solicitud para obtener un permiso de transportista aéreo extranjero y una autorización de exención que le permitiera operar vuelos regulares y chárter entre Arabia Saudita, Estados Unidos y otros destinos internacionales. Mediante una orden emitida el 16 de junio, el DOT concedió dicha exención y otorgó una aprobación tentativa para el permiso solicitado, sujeto al proceso administrativo habitual.
La autorización entra en vigor de manera inmediata y permanecerá vigente durante dos años o hasta que se emita la aprobación definitiva del permiso de operación.
En su resolución, el organismo estadounidense destacó que la aerolínea ha demostrado contar con la capacidad financiera y operativa necesaria para prestar los servicios solicitados. Asimismo, señaló que Riyadh Air posee las licencias correspondientes emitidas por las autoridades de su país y que la Administración Federal de Aviación (FAA) no encontró motivos para objetar la solicitud.
La aprobación representa un importante respaldo para la joven compañía, que comenzó la venta pública de boletos a mediados de mayo y que ya inició operaciones comerciales en varios mercados estratégicos.
Los vuelos domésticos diarios entre Riad y Jeddah comenzaron el 14 de junio, mientras que la aerolínea también ha puesto en marcha servicios hacia El Cairo, Dubái, Madrid y Manchester. Además, la empresa anticipó que anunciará nuevas rutas en las próximas semanas como parte de su agresivo plan de expansión.
Uno de los hitos más importantes de este proceso fue la realización de su primer vuelo comercial internacional a Londres-Heathrow el pasado 10 de junio.
La expansión de la compañía se sustenta en una ambiciosa estrategia de crecimiento de flota. Según datos de Aviation Week, actualmente dispone de cinco Boeing 787-9 en operación y mantiene pedidos por otras 35 unidades del mismo modelo, además de opciones para incorporar 33 aeronaves adicionales. A ello se suman órdenes firmes por 60 Airbus A321neo y 25 Airbus A350-1000.
Riyadh Air tiene como objetivo conectar más de 100 destinos alrededor del mundo para 2030, alineándose con la estrategia de transformación económica y turística impulsada por Arabia Saudita a través de su programa Visión 2030.
