La Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) emitió una Directiva de Aeronavegabilidad de Emergencia (EAD) para determinados aviones Airbus A380 luego de que inspecciones previas detectaran grietas en componentes estructurales de las alas, específicamente en el larguero principal.
La decisión surge tras una serie de controles ordenados a finales de 2025, cuando Airbus emitió una Alerta para Operadores (AOT) después de hallar fisuras en repuestos de alas instalados en varios ejemplares del superjumbo. Posteriormente, la EASA incorporó esas recomendaciones mediante una directiva obligatoria y ahora ha elevado las exigencias para aquellos aviones en los que se detectaron anomalías que requieren una evaluación más profunda.
Según el organismo europeo, un total de 16 aeronaves se encuentran alcanzadas por la nueva medida.
Los aviones clasificados en el Grupo 1 deberán permanecer fuera de servicio comercial de pasajeros hasta completar inspecciones especializadas y, en caso de ser necesario, las correspondientes reparaciones. La EASA considera que estas aeronaves presentan condiciones que requieren una evaluación inmediata para garantizar la continuidad segura de las operaciones.
Por su parte, los aviones incluidos en el Grupo 2 podrán continuar volando temporalmente, aunque deberán someterse a las nuevas inspecciones dentro de los 25 ciclos de vuelo posteriores a la entrada en vigor de la directiva, fijada para el 24 de junio de 2026.
La lista de aeronaves involucradas abarca ejemplares fabricados entre 2010 y 2017.
Fuentes del sector indicaron que la mayoría de los aviones del Grupo 1 ya fueron trasladados a instalaciones de mantenimiento para llevar adelante las inspecciones detalladas y ejecutar eventuales trabajos correctivos.
Aunque la emisión de una directiva de emergencia suele generar preocupación en la industria, la EASA subrayó que la medida tiene carácter preventivo y busca detectar posibles daños antes de que puedan comprometer la integridad estructural de las aeronaves.
