La aerolínea estatal Boliviana de Aviación (BoA) continuará bajo propiedad del Estado, pero evalúa alternativas para garantizar su sostenibilidad futura, según informó el ministro de Obras Públicas de Bolivia, Mauricio Zamora, al cumplirse los primeros 100 días de su gestión. Entre las opciones se considera una alianza público-privada que inyecte capital a la aerolínea o que BoA se vuelva completamente autosuficiente financieramente.
El ministro descartó cualquier privatización y aseguró que se está analizando cómo lograr que la empresa disponga de los recursos necesarios para operar de manera eficiente. En paralelo, Zamora confirmó que a finales de febrero viajará a Perú para coordinar con la OACI y avanzar en acuerdos de cielos abiertos que favorezcan la conectividad aérea en Bolivia.
Durante los primeros 100 días, BoA implementó medidas de fortalecimiento operativo, comercial e institucional. La flota se amplió progresivamente de ocho a 12 aeronaves y se reestructuró la programación de vuelos para reducir demoras y cancelaciones. También se incorporó una aeronave para cubrir la ruta internacional Santa Cruz – Miami, asegurando continuidad operativa.
En el plano de conectividad nacional, la aerolínea habilitó más de 70 vuelos especiales y 2.900 asientos adicionales durante temporadas de alta demanda. Se aplicaron ajustes tarifarios y mejoras en la gestión de reembolsos para optimizar ingresos y competitividad.
Zamora también destacó avances en la imagen institucional y alianzas estratégicas. Se consolidó la campaña “Destino Carnaval: Bolivia al Mundo” junto a Paceña, y se reforzó la coherencia visual y comunicacional de la aerolínea. Además, se avanzó en coordinación con Amadeus y reuniones con Boeing para planificar futuros desarrollos de flota y servicios.
Planes de flota futura
