United Airlines inició la cuenta regresiva para retirar sus Boeing 757, un modelo que durante décadas fue clave en rutas donde pocos aviones podían igualar su combinación de alcance, capacidad y rendimiento. La compañía aún opera 61 unidades, muchas con más de 25 años en servicio, pero su ciclo operativo está llegando a un cierre natural.
El 757 permitió a United cubrir rutas transatlánticas estacionales hacia ciudades europeas de menor demanda y operar tramos domésticos largos que superaban las capacidades típicas de los 737 y A320. Su vida útil se extendió también por estar totalmente amortizados y por su compatibilidad operativa con la flota de Boeing 767.
A partir de 2026, United comenzará a incorporar el Airbus A321XLR, que ofrecerá mayor eficiencia, menor consumo y una cabina moderna, convirtiéndose en el reemplazo natural del 757. La menor disponibilidad de repuestos y las presiones ambientales para modernizar flotas aceleran el retiro.
Con la llegada de los nuevos equipos, United se prepara para cerrar un capítulo histórico y dejar atrás uno de los aviones más emblemáticos de su operación de largo alcance en pasillo único.
