Lima, enviado especial: Con un diagnóstico tan contundente como urgente, la industria aérea latinoamericana advirtió en Lima que los impuestos, la falta de políticas de Estado y la infraestructura deficiente están frenando el “potencial gigante” del sector en la región.
Durante la 21ª edición del ALTA AGM & Airline Leaders Forum 2025, celebrada del 19 al 21 de octubre en la capital peruana, más de 400 líderes del transporte aéreo, autoridades y expertos internacionales coincidieron en que América Latina vive un momento decisivo: crece como nunca, pero las decisiones gubernamentales pueden definir si ese impulso se consolida o se frena.
“El 44% del costo de un pasaje en nuestra región corresponde a impuestos, frente a una media global del 24% al 27%. Es una de las mayores preocupaciones que tenemos”, advirtió Peter Cerdá, CEO de ALTA y vicepresidente regional de IATA, al inaugurar el foro.

Entre los ejemplos citados figuran la Tasa Única de Uso Aeroportuario (TUUA) aplicada a pasajeros en conexión en Lima, la posible suba del 26% del IVA en los boletos aéreos en Brasil y un incremento en la tasa de embarque en Chile. Medidas que, según Cerdá, “ponen en riesgo la accesibilidad, la competitividad y el desarrollo de los países”.
Un mercado que crece, pero con rentabilidad mínima
Pese a los desafíos, el tráfico aéreo regional rompe récords históricos. En 2024, la aviación aportó US$ 240 mil millones al PIB latinoamericano (3,6% del total) y generó 8,3 millones de empleos, con previsiones de duplicarse para 2033.
“América Latina y el Caribe están más conectadas que nunca”, destacó Cerdá, subrayando que desde octubre pasado se abrieron 194 nuevas rutas, 99 de las cuales no se operaban hace casi dos décadas.

Sin embargo, las ganancias siguen siendo exiguas: apenas US$ 3,40 por pasajero. “Eso no alcanza ni para un sándwich y una gaseosa en este hotel”, ironizó el directivo.
Una industria vital, no un lujo
Cerdá insistió en que la aviación es una “necesidad vital” para una región que abarca más de 20 millones de km², el doble que la Unión Europea.
“El transporte aéreo no es un lujo, es una herramienta de desarrollo. Gracias a la reducción de tarifas y al incremento de la conectividad, millones de latinoamericanos volaron por primera vez en la última década”, afirmó.
Entre la resiliencia y la sobrerregulación
El CEO de ALTA también advirtió que la sobrerregulación y los marcos normativos fragmentados agravan la situación. “La protección al consumidor no debe convertirse en un obstáculo que limite su acceso a volar. Una regulación asfixiante no protege, sino que sofoca”, señaló.
Cerdá concluyó con un llamado a la acción: “No pedimos privilegios, sino políticas justas y colaborativas que reconozcan el papel estratégico de la aviación. Si actuamos con visión, podemos sumar 600 millones de nuevos pasajeros en las próximas dos décadas y construir una región más integrada, competitiva y sostenible”.
