La aerolínea de bajo costo comenzará a renovar progresivamente su flota a partir de fines de 2026 con la incorporación de 50 aviones Boeing 737MAX, en lo que representa un cambio estratégico de gran alcance: su salida gradual del ecosistema Airbus. Esta transformación marca una nueva etapa para la compañía, enmarcada en el plan de renovación de flota del grupo IAG, su casa matriz.
De Airbus a Boeing: un cambio histórico
Durante más de dos décadas, Vueling ha operado exclusivamente con aeronaves de la familia Airbus A320, lo que facilitaba el mantenimiento, la formación de tripulaciones y la eficiencia en sus operaciones de bajo costo. Sin embargo, IAG ha decidido asignar a Vueling una parte sustancial del pedido que realizó a Boeing en 2022, marcando un giro inédito en la estrategia de flota de la aerolínea.
La orden incluye 25 aviones Boeing 737-8200 y 25 unidades del 737-10, con opciones por otras 100 aeronaves adicionales del modelo 8200. De completarse todo el pedido, Vueling podría incorporar hasta 150 nuevos aviones Boeing en los próximos años.
Calendario ajustado por los retrasos en la industria
Aunque el calendario original proyectaba entregas entre 2023 y 2027, los retrasos generalizados en la industria han obligado a posponer las primeras entregas para fines de 2026. Ese año, Vueling recibirá tres aviones, y el resto será incorporado de forma escalonada hasta 2029.
Durante el período de transición —que se extenderá entre seis y siete años— la aerolínea operará con una flota mixta de Airbus y Boeing, lo que aumentará los costos operativos. Ante este escenario, Vueling ya trabaja en un plan específico de mitigación para reorganizar su estructura de costos y adaptar su operativa a la nueva flota.
“La inversión en flota y transformación permitirá reestructurar la base de costes de Vueling y el desarrollo de la compañía”, destacó Carolina Martinoli, CEO de la aerolínea.
Un cambio respaldado por cifras millonarias
Según datos de IAG, el valor de catálogo de las primeras 50 aeronaves asciende a 6.250 millones de dólares, cifra que se elevaría a 18.750 millones si se ejercen todas las opciones. No obstante, el grupo aclara que estos valores están sujetos a un “descuento sustancial” por parte de Boeing.
El CEO de IAG, Luis Gallego, confirmó que el objetivo a mediano plazo es reemplazar completamente la flota Airbus de Vueling por Boeing, siempre que se cumplan los plazos y condiciones del plan trazado.
Apuesta por eficiencia operativa
Para las aerolíneas low cost, operar con una flota homogénea es clave: permite reducir costos de mantenimiento, simplificar la formación y optimizar los tiempos en tierra. Apostar por los nuevos modelos de Boeing, en particular el 737-8200 (conocido como «Gamechanger») y el 737-10, apunta a maximizar la eficiencia y la rentabilidad operativa en rutas de alta densidad.
Con una transición cuidadosamente planificada y una inversión significativa, Vueling busca reposicionarse en el competitivo mercado europeo del bajo costo, apuntando a un futuro más flexible, eficiente y sustentable.
