La industria aeronáutica ha evolucionado notablemente en cuanto a la limpieza de aeronaves, dejando atrás métodos manuales en favor de soluciones automatizadas mucho más eficientes. Hoy en día, comprender las diferencias entre el wet wash (lavado húmedo) y el dry wash (lavado en seco) resulta clave para tomar decisiones informadas sobre servicios de limpieza exterior de aviones.
¿Qué distingue a estas dos técnicas y cuándo conviene usar cada una? Veronika Andrianovaite, directora comercial de Nordic Dino Robotics, explica las principales diferencias entre ambos métodos y cuáles son sus usos recomendados.
Las cifras detrás de cada método
La principal diferencia entre el wet wash y el dry wash radica en los recursos utilizados. El wet wash implica el uso de agua, jabón y otros productos para eliminar suciedad, grasa y contaminantes de la superficie exterior de la aeronave. Por su parte, el dry wash —aunque no es completamente seco— representa una solución relativamente nueva: emplea productos de limpieza de grado aeronáutico aplicados con paños o pulverizadores, que luego se retiran sin enjuague abundante.
Las diferencias en el consumo de agua son notables. Para aeronaves de fuselaje estrecho, el lavado húmedo robótico requiere 200 a 250 litros de mezcla agua-detergente (90% agua, 10% detergente), seguidos por 500 a 1.000 litros adicionales para el enjuague, según las prácticas locales. En el caso de aviones de fuselaje ancho, se necesitan 500 litros para el lavado y 1.000 a 2.000 litros para el enjuague.
En contraste, el lavado en seco ofrece grandes ventajas en eficiencia.
“El dry wash robótico usa mucho menos agua: apenas 45 litros de agua y 5 litros de detergente para un avión de fuselaje estrecho, y el doble para uno de fuselaje ancho”, explica Andrianovaite.
Las cifras del lavado manual tradicional muestran por qué muchas instalaciones exploran alternativas automatizadas: este proceso puede consumir 8.000 a 10.000 litros para un avión de fuselaje estrecho y 10.000 a 12.000 litros para uno de fuselaje ancho. Además de un consumo excesivo de agua, el lavado manual requiere grandes cantidades de recursos humanos y tiempo. Generalmente, se necesitan entre 8 y 12 personas para completar el procedimiento, que puede durar 3 a 6 horas para aeronaves pequeñas y 6 a 8 horas para las más grandes.
“Los sistemas modernos de limpieza robótica reducen drásticamente esos tiempos: una aeronave de fuselaje estrecho puede estar lista en 1 a 2 horas, y una de fuselaje ancho en aproximadamente 4 horas. Solo se requiere un operador del robot y uno o dos ayudantes manuales”, agrega Andrianovaite.
¿Cuándo usar wet wash y cuándo dry wash?
Elegir el método de limpieza adecuado depende de varios factores, principalmente del estado de la aeronave y su entorno operativo. El wet wash se recomienda para aeronaves muy sucias, que no han sido limpiadas durante largos períodos o que presentan acumulaciones importantes de contaminantes. A menudo se lo denomina “limpieza profunda”.
En cambio, el dry wash es ideal para limpiezas de mantenimiento frecuente, cuando la aeronave ha sido lavada regularmente y no tiene una suciedad acumulada significativa.
¿Existe una fórmula o calendario específico para alternar ambos métodos?
“No recomendamos seguir una frecuencia fija. En su lugar, lo más eficaz es realizar un lavado húmedo inicial tras un período prolongado sin limpieza, y luego mantener la aeronave con lavados en seco frecuentes para evitar acumulación de suciedad”, aconseja Andrianovaite.
Consideraciones ambientales y geográficas
Otro aspecto clave al elegir el método es la región donde opera la aeronave. El dry wash debe evitarse en entornos arenosos, como Medio Oriente, donde la acumulación de arena puede representar un riesgo.
“Usar el dry wash en estas condiciones podría esparcir partículas abrasivas sobre la superficie de la aeronave, dañando el acabado exterior y afectando sus propiedades aerodinámicas”, advierte la especialista.
Según Andrianovaite, la mayoría de los clientes de Nordic Dino que operan en regiones arenosas evitan por completo el dry wash:
“Es como lavar un auto cubierto de arena: nadie lo haría sin agua primero. Con los aviones pasa lo mismo. La contaminación intensa requiere lavado húmedo, mientras que la suciedad ligera puede manejarse con métodos secos”.
Limitaciones ambientales del wet wash
Sin embargo, el lavado húmedo no siempre es una opción viable. Las regulaciones ambientales y las restricciones de uso de agua en muchos aeropuertos pueden limitar su aplicación. Estas normas varían según la región, el aeropuerto y los productos químicos utilizados.
“Lo esencial es contar con un sistema básico de recolección y drenaje del agua residual, tanto para operaciones en hangares como al aire libre”, explica Andrianovaite. “A partir de ahí, las exigencias locales pueden incluir el uso de productos de limpieza ecológicos y sistemas de tratamiento de agua adicionales”.
La mayoría de los clientes de Nordic Dino operan con sistemas de drenaje estándar, sin necesidad de instalaciones de tratamiento especial. Sin embargo, no todos los aeropuertos cuentan con esta infraestructura, lo que limita el lavado a zonas específicas como plataformas, boxes o hangares con drenaje adecuado.
Existen aeropuertos donde el wet wash está restringido por razones ambientales, incluso en grandes hubs internacionales. Algunos operadores adoptan exclusivamente el dry wash debido a que las exigencias para el lavado húmedo son demasiado estrictas.
“Por ejemplo, en el aeropuerto de Frankfurt está prohibido el lavado húmedo en hangares por sistemas de drenaje obsoletos. En Barcelona y Madrid, está vetado durante el verano por la escasez de agua, pero se permite en invierno. También se desaconseja en lugares como Emiratos Árabes Unidos y Singapur”, detalla Andrianovaite.
Tanto el wet wash como el dry wash cumplen funciones esenciales en la limpieza exterior de aeronaves, y cada uno ofrece ventajas según el contexto. Lo más importante es que ambos métodos pueden realizarse de manera más sostenible y eficiente gracias al uso de tecnología robótica, como las soluciones de Nordic Dino. Ya sea mediante lavado en seco o húmedo, estas tecnologías representan una alternativa más rápida, segura y limpia frente a los métodos tradicionales.
