Una “aerolínea en una caja”, así define Chapman Freeborn al modelo ACMI (Aircraft, Crew, Maintenance & Insurance), una modalidad que ha transformado la industria aérea en Europa y que ahora gana terreno en Asia, África y otras regiones del mundo. Pero ¿qué lo hace diferente a otras formas de operación? ¿Y por qué se lo compara con un esmoquin?
Para entenderlo, AviacionNews dialogó con Andrew Lester, gerente de leasing ACMI para India, Medio Oriente y África de Chapman Freeborn Air Chartering, quien compartió su visión sobre esta alternativa flexible que está redefiniendo la estrategia de flotas en muchos mercados.
La propiedad total
Según Lester, el paralelismo con un esmoquin es claro. Comprar uno a medida implica tenerlo siempre disponible, usarlo mientras se mantenga en buen estado y, eventualmente, revenderlo. Algo similar ocurre con los aviones: la propiedad otorga control, pero también riesgos.
“Los activos deben ser rentables. Muchas aerolíneas solo obtienen beneficios entre tres y cuatro meses al año. En temporada alta conviene maximizar ingresos con ACMI y evitar costos ociosos en temporada baja”, señaló Lester en el podcast de AviaDev Africa, conducido por John Howell.
En resumen: la propiedad fija capacidad y riesgo; el ACMI brinda flexibilidad sin comprometer el balance.
La segunda mano
Otra opción es la compra de aviones usados, equivalente a adquirir un esmoquin clásico de segunda mano. Esta práctica es habitual entre aerolíneas que buscan crecer rápido o ingresar a nuevos mercados sin esperar años por la entrega de unidades nuevas.
Sin embargo, advierte Lester, tiene desventajas: mayores costos de mantenimiento, menor eficiencia de combustible, menos soporte técnico y menor competitividad frente a aeronaves más modernas.
El dry lease
El “alquiler en seco” sería como arrendar solo el esmoquin, sin accesorios. En aviación significa arrendar el avión sin tripulación, mantenimiento ni seguro. Da más control al arrendatario, pero también más responsabilidades y costos operativos.
El wet lease: el esmoquin completo
El wet lease –o ACMI– se asemeja a alquilar el esmoquin con todo incluido. “ACMI es flexible: llega cuando lo necesitas y se va cuando no. Brilla cuando se planifica estratégicamente”, explica Lester.
En África, donde la demanda es altamente estacional, el modelo permite escalar operaciones en los picos y reducirlas en los valles, sin cargar con aviones ociosos. Aerolíneas europeas con flota parada en invierno suelen ofrecer sus equipos a bajo costo a operadores africanos en su temporada alta.
“Los aviones inactivos son un pasivo. ACMI te permite ganar dinero cuando realmente importa”, resume Lester.
Chapman Freeborn, 50 años de experiencia
Fundado en el Reino Unido en 1973, Chapman Freeborn se consolidó como uno de los principales actores globales en charter y leasing de aeronaves. Con presencia en Europa, Norteamérica, África, Asia y Oceanía, la compañía ofrece servicios de carga, vuelos chárter ejecutivos y operaciones de transporte de grupos, además de soluciones humanitarias y courier.
