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“Argentina es un modelo a seguir en la región”. La visión de IATA para las Américas, por Peter Cerdá, con un fuerte apoyo al país

Delhi, enviado especial: En el marco de la 81ª Asamblea General Anual de la IATA que se desarrolla en Delhi, el vicepresidente del organismo para las Américas, Peter Cerdá, llevó a cabo su presentación formal sobre el estado de la industria y los desafíos de la región.

El ejecutivo remarcó que se requiere en América Latina menos regulaciones que limitan el crecimiento de la industria aérea, mientras que la conectividad se ha multiplicado en los últimos años con el crecimiento de las aerolíneas de bajo costo para hacer más asequible el viaje para personas que antes debían tomar buses para atravesar regiones enteras.

Más allá del repaso regional en general, Cerdá expresó que los países deben poner a la aviación como un pilar para el crecimiento económico, destacando a la Argentina como un “modelo a seguir”.

Si bien destacó el ejecutivo que la que Argentina es el mercado que más avanza en la región, aclaró que ello se basa en que llevaba décadas afectada por restricciones cambiarias, operativas y de infraestructura.

Consultado por AviaciónNews sobre las recientes modificaciones presentadas en el Código Aéreo, Cerdá señaló que las considera “realmente positivas para elevar la conectividad y abrir los cielos con más y mejores acuerdos”. Pero – siempre hay un pero – lo que falta, es acelerar las acciones para que efectivamente se beneficie a los viajeros y a la industria en general, especialmente en el segmento handling. “Hemos tenido un monopolio en Argentina durante décadas, que ahora se está revirtiendo”.

“Necesitamos -dijo- que las empresas se pongan en marcha y comiencen a brindar el servicio. Apoyamos mucho y agradecemos al gobierno en términos de políticas, están haciendo lo que dijeron que iban a hacer, pero ahora falta que las empresas inicien la prestación de los servicios en cada aeropuerto en particular. Son varios meses de inversión, de preparación, de compra de equipos, que se importan de otras partes del mundo. Si bien la política ha sido aprobada, no se han puesto en marcha aún los mecanismos, que demoran de 6 a 7 meses. Esa es probablemente una de las áreas en las que con más urgencia y prioridad debemos ver acciones concretas, para asegurarnos que podamos ver que algunos de estos suministros brindando el servicio que nos prometieron”.

El ejecutivo destacó que los planes del Gobierno Milei para generar nueva infraestructura y desarrollar acuerdos multilaterales para abrir nuevas rutas y desarrollar el mercado, los cuales fueron aprobados en los primeros seis meses de gestión, dándole al menos tres años para su desarrollo y puesta en marcha.

“La política de Cielos Abiertos, la eliminación de monopolios, la transparencia y la colaboración de la comunicación, es algo que no teníamos durante muchos años en las otras administraciones y lo importante es ahora que se concrete” afirmó ante los periodistas presentes. “Necesitamos ahora para asegurarnos de que la acción sea continua, es la ejecución de todas estas medidas en la práctica. Por ejemplo, en lo que hace a la asistencia en tierra, que es un componente muy importante para las aerolíneas. En ese sentido, hemos tenido un monopolio en Argentina durante décadas, que ahora se está revirtiendo”

“Argentina se está fortaleciendo, convirtiéndose en un mercado interesante y positivo para los negocios, el turismo doméstico e internacional y se han dado pasos positivos para el fortalecimiento. Se defendió la Categoría 1 de la FAA, se superó la inspección de la OACI en condiciones muy difíciles. Son hechos que nos impulsan a pensar que se están haciendo bien las cosas. Las perspectivas son hoy diferentes a lo que veníamos viviendo con gobiernos anteriores. Se están dando acciones que no vimos durante décadas. La política de Cielos Abiertos, la eliminación de monopolios, la transparencia y la colaboración de la comunicación, es algo que no teníamos durante muchos años en las otras administraciones y lo importante es ahora que se traslade en frutos”

“Ahora, tenemos que profundizar y seguir desarrollando la conectividad, mejorar la infraestructura para un mejor aprovechamiento de los aeropuertos secundarios, que más compañías internacionales vuelen a Córdoba, Mendoza, Rosario, Bariloche, Salta, como ya lo están haciendo Copa y Latam”.

“La industria lleva muchos años pidiendo que se cree un campo de juego transparente e igualitario para todos. No sólo desde la perspectiva de las aerolíneas, sino también del manejo institucional, y todas las políticas que se están implementando apuntan a eso, lo cual es una buena noticia”.

Ante la consulta sobre las versiones de unificación de los distintos organismos del sector, Cerdá destacó el accionar coordinado de ORSNA, ANAC y la Secretaría de Transporte Aéreo, valorando su desempeño ante organismos internacionales: “Tuvieron que defender su categoría uno con la Federal Aviation Administration de Estados Unidos, tuvieron una inspección de OACI en unas condiciones muy muy difíciles y delicadas… y superaron bien las dos auditorías. Yo creo que ese es un buen ejemplo del compromiso que tiene el gobierno para meter recursos y meter gente competente para liderar esas administraciones con gente muy competente que ya llevaba en sus trabajos durante muchos años”, agregó.

Cerdá reconoció también la labor de funcionarios recientemente reemplazados, con quienes “la industria se sentía muy confortable trabajando… grandes profesionales y estamos muy agradecidos por el liderazgo que han dado estas personas en restablecer un sector que sea fuerte”.

“En definitiva – concluyó – esto es positivo para todos, incluida Aerolíneas Argentinas, que se está saneando como empresa, ha tenido ganancias, está creciendo de una manera positiva y eso al final no solo es bueno para el país, es bueno para la industria, pero es sobre todo bueno para los ciudadanos, los argentinos, que van a tener más opciones de viaje”.

Prevé que, con esos cambios, Argentina vuelva a ser uno de los destinos más apetecidos no solo de la región sino del mundo entero.

Finalmente indicó que “lo importante, como siempre, es la transparencia y que tiene que ser clara la regla de juego para todos con la mirada puesta en mejorar el transporte aéreo en el país y que sea más seguro y eficiente y que podemos dar brindar buen servicio al pasajero”.

Analisis regional:

El ejecutivo hizo además un profundo repaso por la actualidad regional. Acerca del anuncio de la llegada del metro de Santiago al aeropuerto internacional, expresó: “Son buenísimas noticias porque el aeropuerto va a estar conectado con la ciudad por medio de otro medio de transporte que no sea el automóvil. Hemos visto que en ciudades donde existe este tipo de conectividad (metro) o de ferrocarril, se permite un mucho más acceso al viaje en avión”.

En un escenario desafiante, IATA redujo sus proyecciones e indicó que ello está relacionado a la fuerte caída del precio del combustible para aviones a nivel mundial, que está presionando los márgenes comerciales.

En esa línea, la institución prevé que América Latina sea la única región que experimente una caída en los ingresos en comparación con 2024 debido a un tipo de cambio desfavorable para las empresas.

El caso de Brasil

En el análisis destacó la situación en Brasil que, según Cerdá, ha venido creando barreras para el desarrollo de la aviación, lo que ha repercutido en sus principales compañías, con dos de ellas atravesando procesos de reorganización financiera: Gol y más recientemente, Azul.

El escenario podría ser aún más complejo, según Cerdá, con la reforma fiscal que adelanta el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Según las proyecciones de la IATA, se espera que la demanda en el mercado brasileño caiga hasta un 30% si el texto actual entra en vigor.

“Mi mayor preocupación en Brasil es que el gobierno quiere más competencia y precios más bajos, pero no quiere ayudarnos a bajar los precios”, dijo Cerdá, al ser cuestionado por el medio local Valor durante el evento anual promovido por IATA, esta vez en Nueva Delhi, India.

“La industria ha hecho su parte para ser más eficiente, pero el Gobierno también debe hacer lo suyo. Brasil se ha convertido en un país con muchas barreras que superar”, afirmó.

Además de la reforma fiscal, el sector también se vio presionado por el aumento del Impuesto sobre las Operaciones Financieras (IOF), que se espera que cueste a la industria aérea brasileña 600 millones de reales (US$ 123 millones) anuales.

Los billetes de avión nacionales están gravados actualmente con un 9%, una tasa que se espera que aumente con el actual modelo de reforma (aún no se conoce el porcentaje, pero ronda el 27%).

Los vuelos internacionales actualmente no están gravados, un escenario que debería cambiar con la reforma.

La excepción será para la aviación regional, que tendrá una tarifa más baja, pero el tema aún debe regularse.

Según cálculos de la IATA, considerando un impuesto del 26,5%, el pasaje promedio en Brasil debería pasar de US$ 130 a US$ 160. Mientras tanto, el pasaje internacional promedio debería pasar de US$ 740 a US$ 935.

Cerdá agregó que Brasil, por su gran territorio, necesita de la aviación. “No hay otra forma de llegar de São Paulo a Manaus sin aviación”, dijo. La industria aérea en la región latinoamericana, dijo, es vista como un lujo y no como transporte público.

El ejecutivo también señala que Brasil no necesita necesariamente más aerolíneas para ampliar el mercado y, por tanto, bajar las tarifas: la búsqueda de nuevos participantes, especialmente los de bajo costo, ha sido una agenda firme del Gobierno. Vemos muchos mercados con tres aerolíneas o menos, como Colombia, España y otros países europeos. No es necesario tener 10 aerolíneas para tener competencia, afirmó.

Cerdá criticó las decisiones de aplicar nuevos impuestos al sector aeronáutico, tras advertir que las aerolíneas no pueden seguir siendo tratadas como “la vaca para exprimir”.

La aviación no es un lujo para unos pocos, dijo, es un servicio público que permite conectar zonas de América Latina a las que no se puede acceder de otra forma.

De hecho, advirtió que países como Colombia tienen de las tasas de tributación más altas de la región y que otros como Brasil están proponiendo una reforma fiscal que castigaría con un IVA del 26 % a los viajes en avión.

La IATA ha demostrado que los países que reducen sus impuestos ven un aumento consistente en el número de viajes y, por consiguiente, una mayor derrama económica en diversos sectores como el turístico y el corporativo.

Insistió en que se requiere en América Latina menos regulación que conlleve a prohibiciones que limiten el crecimiento de la industria aérea, mientras que la conectividad se ha multiplicado en los últimos años con el crecimiento de las aerolíneas de bajo costo para hacer más asequible el viaje para personas que antes debían tomar buses para atravesar regiones enteras.

Al mismo tiempo, criticó que, precisamente, esa industria de viajes en bus tiene baja regulación en la región, con bajos requerimientos de seguridad y nulas políticas de protección al consumidor.

Cerdá subrayó que la industria aérea latinoamericana está en plena transformación. “Estamos viendo nuevas aerolíneas entrar al mercado, mayor competencia y un ecosistema más saneado. Empresas como LATAM expandiéndose, JetSmart consolidándose, Iberia reforzando rutas, y nuevas compañías entrando en juego. Eso no solo es positivo para la industria, sino también para los ciudadanos, como los argentinos, que hoy tienen más oportunidades de viajar y mejores servicios”, enfatizó.

Las cifras preliminares marcan un crecimiento del 10,9% en el tráfico aéreo en la región hasta abril de 2025. Aunque Cerdá se muestra cauteloso sobre mantener ese ritmo en el resto del año, es optimista: “Estamos en camino de cerrar un año sólido. Habrá ajustes, pero los mercados de Argentina, Colombia, Perú y Panamá están demostrando gran dinamismo. El turismo internacional está aumentando y compañías europeas y del Medio Oriente están apostando fuerte por nuestra región”, aseguró.

Sin embargo, Cerdá fue enfático al advertir que el crecimiento podría truncarse si los gobiernos no asumen su responsabilidad: “Brasil es un caso emblemático.

Tiene todo para convertirse en un gigante aéreo, pero con 26% de IVA y 14% de impuesto sobre el combustible, es insostenible. Esas medidas afectan a los brasileños, a las aerolíneas y a la economía nacional. La aviación no es un lujo, es un servicio público”, sentenció.

El ejecutivo destacó a Argentina como un caso ejemplar: “Ha pasado dos auditorías clave, una de la FAA y otra de OACI, en condiciones muy difíciles. Eso refleja compromiso del gobierno con una aviación segura y funcional. Ezeiza se consolida como el aeropuerto internacional más importante, pero también vemos oportunidades en Mendoza, Córdoba, Rosario y Bariloche. La conectividad doméstica y regional debe ser la próxima gran apuesta”.

Otro frente que preocupa es la proliferación de proyectos de ley populistas que buscan imponer devoluciones masivas de pasajes en Chile y Colombia. “Nos preocupa que estas normativas, muchas veces nacidas de experiencias personales negativas de congresistas, no tomen en cuenta la realidad operacional ni los estándares globales. Penalizar a las aerolíneas por demoras causadas por el clima, por ejemplo, es absurdo”, criticó.

Cerdá también comentó el vaivén del caso venezolano: “Celebramos la reapertura con Panamá, pero el cierre con Colombia es un retroceso. Las rutas no pueden ser armas políticas. El transporte aéreo debe mantenerse al margen de disputas entre gobiernos, porque quien sufre es la gente”, afirmó.

Ante los rumores de consolidación entre Gol y Azul en Brasil, el vicepresidente fue claro: “La industria evoluciona. Antes eran las alianzas, luego los códigos compartidos, hoy son las fusiones o los grandes grupos. Lo importante no es cuántas aerolíneas hay, sino cuánta conectividad ofrecen. Brasil tiene tres aerolíneas fuertes. Lo que necesitamos es que el gobierno colabore para reducir los costos, no imponer más barreras”.

Según Peter Cerdá, la industria aérea de América Latina vive una etapa de despegue, pero el vuelo solo podrá mantenerse si los gobiernos entienden que la aviación no es un sector para exprimir, sino un pilar para construir progreso. “Lo que necesitamos es una asociación estratégica real. No más impuestos punitivos. Queremos contribuir, pero también necesitamos una cancha justa”, concluyó.

Peter Cerdá enfatizó sobre el futuro del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM): “No se trata de maquillar para la Copa del Mundo. Lo que necesita el AICM es una transformación de fondo, como la que vimos en La Guardia o Los Ángeles”.

Cerdá advirtió que las terminales 1 y 2 requieren inversión urgente y que las soluciones actuales son superficiales. “No podemos seguir con parches. Las calles de rodaje, las pistas, la infraestructura completa necesita modernización. Hoy, los aviones grandes hacen maniobras ineficientes por falta de planeación”, denunció.

Sobre el sistema aeroportuario en general, fue claro: “Santa Lucía está subutilizado y con mala conectividad terrestre. El AICM seguirá siendo el punto de entrada principal al país. Necesitamos un plan maestro de transporte aéreo para México y ese plan hoy no existe”.

Cerdá concluyó con un llamado al nuevo gobierno mexicano: “Queremos colaborar. Las aerolíneas están listas para invertir, pero necesitamos diálogo real, planificación técnica y visión a largo plazo. No podemos seguir improvisando”.

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