Se produjo un fenómeno singular: al cabo de 2024, nada más y nada menos que 4.200 millones de personas en el mundo, acudieron a las urnas en 56 países. En definitiva, los procesos electorales abarcaron casi un 60% del PBI mundial y afectó al 59% del tráfico de pasajeros. “Este año récord en elecciones trajo consigo importantes cambios políticos y una creciente polarización, factores que podrían tener repercusiones en la estabilidad y el crecimiento del sector aeronáutico”, indicó IATA. “La polarización política resultante y el ascenso de partidos más radicales, tanto de izquierda como de derecha, han generado incertidumbre sobre las políticas futuras que afectarán a la industria aérea, desde inversiones hasta regulaciones relacionadas con la sostenibilidad y el comercio”, prosiguió la Asociación en un comunicado. A esto se suma que el proceso electoral global continuará en países como Alemania, Canadá, Australia y Singapur serán cruciales para definir el entorno global de políticas económicas y climáticas. “En la Unión Europea, los partidos populistas obtuvieron importantes avances, lo que podría complicar la alineación de políticas climáticas y económicas en un sector que busca alcanzar emisiones netas cero para 2050. Mientras tanto, en India, el partido gobernante logró mantenerse en el poder pero bajo una coalición, lo que podría ralentizar la ejecución de proyectos clave como la expansión de infraestructura aeroportuaria. Japón también registró cambios notables, ya que el Partido Liberal Democrático perdió su mayoría en la cámara baja por primera vez en 15 años, lo que introduce dudas sobre futuras decisiones regulatorias relacionadas con la aviación. En Estados Unidos, el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca marca un giro político que podría impactar las negociaciones internacionales sobre sostenibilidad en la aviación y afectar iniciativas clave relacionadas con los combustibles de aviación sostenibles (SAF) y la modernización del espacio aéreo”, concluye IATA.
