IATA patrocinó una investigación con fabricantes de aviones para probar que las posibilidades de contagio abordo son muy bajas

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La IATA realizó un estudio en el que comprobó que la posibilidad de contagiarse, durante el vuelo, es muy baja. De hecho, la propia Asociación habla de 44 casos de pasajeros contagiados durante un viaje en avión, sobre 1.200 millones de pasajeros que han volado en lo que va del año. La relación en definitiva es de 1 contagiado cada 27 millones de viajeros. “El riesgo de que un pasajero se contagie de Covid-19 a bordo parece muy bajo. Somos conscientes de que los datos pueden estar subestimados, pero incluso si hubiese un 90% de casos no notificados, seguiría siendo un caso cada 2,7 millones de viajeros. En ambos casos, las cifras son extremadamente tranquilizadoras. Además, la mayoría de los casos notificados ocurrieron antes de imponer el uso de mascarilla a bordo”, dijo David Powell, asesor médico de IATA. Airbus, Boeing y Embraer se han sumado a la investigación aportando datos propios sobre la dinámica de fluidos computacional (CFD, por sus siglas en inglés) en sus aviones. En definitiva, las conclusiones muestran que la eficiencia de los filtros HEPA combinada con el uso obligatorio de la mascarilla durante el vuelo, se llega a grandes niveles de protección.

Investigación de los fabricantes

Hasta hoy, el entorno exclusivo de bajo riesgo que proporciona la combinación de los factores de diseño mencionados solo se conocía de forma teórica. Las simulaciones en CFD llevadas a cabo por los 3 grandes fabricantes en sendas cabinas añaden la evidencia empírica a lo que ya imaginábamos. A continuación se detallan los aspectos más destacados de la investigación de los tres fabricantes.

Airbus

Basándose en la CFC, Airbus simuló con precisión las condiciones del aire en la cabina de un A320 para estudiar la propagación de las gotas expulsadas al toser. En la simulación se calcularon parámetros como la velocidad del aire, la dirección y la temperatura en 50 millones de puntos en cabina y hasta 1000 veces por segundo.

Posteriormente, Airbus utilizó las mismas herramientas para simular un entorno distinto al de la cabina de un avión, en el que varios individuos mantenían una distancia de 1,8 metros. El resultado mostró una menor exposición al contagio de los individuos sentados uno al lado del otro dentro de un avión que de pie a una distancia de 1,8 metros en un ambiente como en una oficina, una sala de clases o en una frutería.

“Después de llevar a cabo múltiples simulaciones en las que se ha tenido en cuenta hasta el último detalle y en las que se han aplicado los métodos científicos más rigurosos, los datos concluyen que la cabina de un avión ofrece un ambiente mucho más seguro que cualquier espacio interior público”, dijo Bruno Fargeon, ingeniero de Airbus y responsable de la iniciativa Keep Trust in Air Travel, de Airbus. “El modo en que el aire circula, se filtra y se renueva en los aviones crea una atmósfera exclusiva en la que estar sentado uno al lado del otro es tan seguro como estar de pie a una distancia de 1,8 metros”.

Boeing

Mediante la CFD, los investigadores de Boeing rastrearon el movimiento de las partículas en la cabina al toser y al respirar. Se estudiaron diferentes escenarios: el pasajero que tose con y sin mascarilla; el pasajero que tose en diferentes ubicaciones, incluido el asiento central; y las posibles variaciones de la salida de aire frío individual (denominada Gasper), encendido y apagado.

“Las simulaciones midieron el número de partículas expulsadas al toser que invadieron el espacio de aire del resto de pasajeros”, explicó Dan Freeman, ingeniero jefe de la iniciativa de Boeing, Confident Travel. “Posteriormente comparamos un escenario similar en ambientes como una sala de reuniones. Según el recuento de partículas en el aire, sentarse uno al lado del otro en un avión equivale a estar a más de dos metros de distancia en un edificio típico”.

Embraer

A través de la CFD, modelos de flujo de aire en cabina y aerosoles validados en una cabina de pruebas a escala real, Embraer analizó el ambiente considerando un pasajero sentado en diferentes asientos y con diferentes condiciones de flujo de aire en sus distintos modelos de avión para medir el efecto de estas variables. La investigación de Embraer concluye que el riesgo de contagio a bordo es extremadamente bajo, lo que corroboran los datos actuales de posible contagio a bordo.

Luis Carlos Affonso, vicepresidente sénior de Ingeniería, Tecnología y Estrategia de Embraer dijo que “la necesidad de las personas de viajar, conectarse y estar con los seres queridos no se ha desvanecido; es en tiempos como este, cuando más necesitamos a nuestros familiares y amigos. Queremos lanzar el mensaje de que la tecnología y los procedimientos establecidos nos permiten volar seguros, como muestra la investigación. De hecho, la cabina de un avión comercial es uno de los lugares más seguros que existen en medio de esta pandemia”.

La seguridad es siempre la máxima prioridad

El esfuerzo de estas investigaciones pone de relieve la cooperación y el compromiso con la seguridad de todos los que se dedican al transporte aéreo, y proporciona evidencia de la seguridad qué hay en la cabina de un avión.

La aviación mejora su reputación en seguridad con cada vuelo. Esto no difiere respecto a volar durante la pandemia del COVID-19. Un sondeo reciente de IATA reveló la satisfacción del 86% de los viajeros más recientes con la implementación de las medidas de seguridad frente al COVID-19 de la industria y su sensación de seguridad.

“No existe fórmula milagrosa que nos permita vivir y viajar con seguridad en la era del COVID-19. Pero la combinación de medidas que se están aplicando asegura a los viajeros de todo el planeta que el COVID-19 no ha aniquilado su libertad de viajar. Nada es completamente seguro. Pero con tan solo 44 casos potenciales de contagio de COVID-19 a bordo entre 1.200 millones de viajeros, el riesgo de contraer el virus dentro de un avión es similar al riesgo de ser alcanzado por un rayo”, dijo Alexandre de Juniac, director general y CEO de IATA.

“La rigurosa investigación basada en dinámica de fluidos computacional realizada por los fabricantes de aviones demuestra que la combinación de las características de diseño de un avión con el uso de mascarilla reduce drásticamente el riesgo de transmisión de COVID-19 a bordo. Como siempre, las aerolíneas, los fabricantes y cada entidad involucrada en la aviación seguirán siendo fieles a la ciencia y a las mejores prácticas en aras de la seguridad de pasajeros y tripulaciones”, añadió De Juniac.

Presentación IATA (pdf)

Presentación Airbus (pdf)

Presentación Boeing (pdf)

Presentación Embraer (pdf)

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