AEROLÍNEAS ARGENTINAS: NO FUE PARO NI ASAMBLEA, PERO LOS PASAJEROS SE QUEDARON SIN VOLAR

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¿Puede una aerolínea con 70 años en el mercado, más de 50 destinos entre nacionales e internacionales, 82 aviones, 12.442 empleados, parar su operación durante ocho horas, cancelar 121 vuelos y demorar otros 89 para terminar afectando a 15.000 pasajeros por un empleado con licencia por enfermedad? Puede, y se llama Aerolineas Argentinas. Empresa a la que se acusa, justamente, de estar sobrepoblada, con 152 empleados por avión o 1040 pasajeros transportados en 2018 por empleado. Ocurrió este martes. La empresa, a través de un comunicado, responsabilizó a la Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA), gremio que preside Ricardo Cirielli, por la “inesperada y salvaje medida de fuerza” que afectó tanto a Aerolineas como a Austral. Según explicaron, en la empresa hay cinco turnos que se cubren con seis radio-operadores cuya función es mantener a las naves de la compañía comunicadas con el Centro de Control Operativo. No confundir – como ocurrió con muchos cronistas – con los controladores aéreos, que no son empleados de las aerolíneas, y cuya misión desde las torres de control es guiar a todas las aeronaves en el espacio asignado. De los 6 radio-operadores de la empresa estatal, uno está en disponibilidad médica desde hace mucho y otro ingresó con licencia también médica el 21 de octubre. Desde entonces otro despachante, que cuenta con las mismas habilitaciones, hacía el reemplazo. Hasta este martes en que el gremio impidió organizar el relevo. Desde APTA, en cambio, responsabilizaron por los pasajeros afectados a los directores del Área Operaciones ya que “sabían, pero no tomaron los recaudos para que se cubra el puesto en ese turno. Falta personal habilitado”. Y lanzaron un desafío: “¿si fue un paro o asamblea, es decir un conflicto entre APTA y la empresa como dijeron, por qué no lo denunciaron para que se aplique la conciliación? Hay quienes hablan de trasfondo político y hasta de posicionamiento frente a las nuevas autoridades. Sea lo que sea, ¿se justifica semejante daño a la empresa y a los argentinos que todos los meses pagan la factura de Aerolíneas? ¿No hay otra forma de solucionar los problemas?