Boeing alcanzó un acuerdo con los representantes sindicales y evitó que 32 mil de sus trabajadores del Noreste del Pacífico, en Estados Unidos, paralizaran sus actividades. El acuerdo tendrá una duración de cuatro años es incluye un aumento salarial del 25%, así como el compromiso de construir en esa zona, en las instalaciones de Boeing en Seattle, el próximo avión de la compañía. Se trata, sin lugar a dudas, de la primera victoria de la gestión del nuevo CEO de la empresa, Kelly Ortberg, que asumió el cargo el mes pasado. “Como parte del contrato, nuestro equipo de la región de Puget Sound construirá el próximo nuevo avión de Boeing. Esto se sumaría a nuestros otros modelos emblemáticos, lo que significa seguridad laboral para las generaciones venideras”, subrayó la directora general de Boeing Commercial Airplanes, Stephanie Pope, en un mensaje a los empleados. La propuesta también contempla 12 semanas de permiso parental retribuido, mayor seguridad laboral, mejores prestaciones de jubilación y otros beneficios. El acuerdo tendrá que ser aprobado el próximo jueves por los trabajadores de las fábricas de Boeing cercanas a Seattle y Portland representados por la Asociación Internacional de Maquinistas y Trabajadores Aeroespaciales (IAM).
