El modelo C919, fabricado por la china Comac, va avanzando de modo certero en su proceso de certificación ante las autoridades de la Unión Europa. De hecho, en julio pasado, un grupo de técnicos de la EASA (Agencia Europea de Seguridad Aérea) visitaron las instalaciones de Comas en Shanghái como parte del proceso de certificación. La visita formal incluyó una inspección detallada de los simuladores de vuelo de nivel D del C919, diseñados para replicar con alta precisión situaciones de vuelo reales, desde despegues hasta aterrizajes y diversas emergencias. La EASA, en colaboración con la Administración de Aviación Civil de China (CAAC), realizó estas pruebas para validar la capacidad del C919 de cumplir con los exigentes estándares europeos. Aunque el proceso de certificación aún está en marcha, se espera que el primer vuelo de verificación en Europa tenga lugar a finales de 2024 o principios de 2025. El reto de competir en el mercado europeo. Comercialmente, el proceso de certificación del C919 en Europa resulta fundamental, como paso previo para que la máquina pueda operar convencionalmente en el Viejo Continente, pero, sobre todo, para que pueda ser comercializado a las compañías aéreas. El Comac C919 está destinado a competir con las versiones medias de las familias Airbus A320 y Boeing B-737MAX.
