Ryanair cerró su primer trimestre fiscal (abril/junio 2024) con beneficios por € 360 millones lo que supone un desplome del 46% con relación al mismo trimestre del período fiscal anterior, cuando había conseguir € 663 millones. Los ingresos se contrajeron un 1% hasta los € 3.680 millones. Específicamente con relación a la venta de tickets, se desplomó un 6% hasta los € 2.330 millones. Asimismo, los costos operativos crecieron en un 11%, alcanzando los € 3.260 millones. El tráfico se expandió en un 10%, hasta los 55.5 millones de pasajeros. En definitiva, Ryanair espera que al cabo de su año fiscal el tráfico crezca hasta un 8% (llegando a entre 198 y 200 millones de pasajeros).
