La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) anunció una jornada de protesta para el próximo viernes 6 de noviembre que afectará a más de 27 aeropuertos en todo el país, con el objetivo de reclamar por el desfinanciamiento del sistema aerocomercial y exigir mejoras urgentes en las condiciones de seguridad operacional. La medida de fuerza consistirá en una retención de tareas en las terminales del interior, mientras que en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y el Aeroparque Jorge Newbery se implementará la modalidad de «paro a la japonesa». Esto último implicará un esquema de trabajo centrado en el control y la fiscalización exhaustiva e integral de aeronaves, equipos de rampa, obras, pistas y calles de rodaje. Durante el desarrollo del plan de lucha, el sindicato advirtió que podrían registrarse demoras y cancelaciones, ya que únicamente se garantizará la prestación de servicios sanitarios, humanitarios, vuelos oficiales y traslados de órganos.
El reclamo gremial se fundamenta en deficiencias estructurales y de equipamiento que, según la organización, comprometen la seguridad de las operaciones, contradiciendo los estándares fijados por la OACI y la FAA. En la denuncia formal presentada ante la Secretaría de Trabajo, ATE alertó sobre la escasez de agentes extintores, elementos de protección personal, insumos sanitarios y ambulancias fuera de servicio en diversas terminales. Como ejemplos críticos, el sindicato señaló que los aeropuertos Brigadier Mayor César Raúl Ojeda (San Luis) y El Pucú (Formosa) quedaron inoperativos debido a fallas mecánicas en sus autobombas. A través de la fiscalización estricta impulsada para este viernes, los trabajadores buscan además deslindar responsabilidades civiles, penales u operativas frente a eventuales incidentes o cierres operacionales derivados de las actuales condiciones de infraestructura.
En el plano económico, el conflicto expone fuertes cuestionamientos sobre el destino de los fondos recaudados mediante la tasa aeroportuaria, los cuales el gremio estima en unos $220.000 millones anuales. Desde ATE denuncian que menos del 10% de esos recursos regresa a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para fortalecer el funcionamiento del organismo y atender las necesidades del personal, motivo por el cual exigen también la convocatoria urgente a una mesa paritaria sectorial. Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE Nacional, remarcó que la medida fue comunicada con la anticipación legal correspondiente y aclaró que la protesta no está dirigida contra los pasajeros, responsabilizando directamente al Ejecutivo nacional por el impacto operativo y las alteraciones en los vuelos que la falta de presupuesto pueda generar.
