Klaus-Michael Kühne falleció el pasado 23 de agosto en Suiza, a los 89 años. El empresario alemán era el principal accionista individual de Lufthansa, con una participación del 20% en la aerolínea.
Kühne, quien comenzó a trabajar en la empresa familiar Kühne+Nagel en 1958 y fue su CEO desde 1975, construyó una de las mayores fortunas de Europa a través de sus inversiones en transporte y logística. Sin hijos, había creado en 1976 la Kühne Foundation, que será la encargada de administrar su patrimonio, estimado en unos 38.000 millones de euros.
